“Hemos arrestado a 335 personas sospechosas de tener vínculos con grupos extremistas. Los primeros interrogatorios apuntan a que al menos dos de los detenidos son terroristas que trabajan bajo órdenes de Baitulá Mehsud", líder de los talibanes paquistaníes, explicó la fuente bajo la condición de anonimato.
Agregó que 600 agentes, 55 vehículos y 45 motocicletas policiales, así como un número indeterminado de efectivos de las fuerzas paramilitares están desplegados por la capital paquistaní para llevar a cabo las labores de inspección y rastreo de posibles terroristas.
Las autoridades paquistaníes pusieron ayer Islamabad en alerta roja después de que distintos servicios de inteligencia avisaran de la posibilidad de un ataque inminente al estilo del que un comando terrorista perpetró a finales de noviembre pasado en la ciudad india de Bombay y causó la muerte de 179 personas.
La embajada de EE.UU., otras legaciones diplomáticas, edificios gubernamentales, instituciones educativas y sedes de organismos extranjeros suspendieron ayer sus actividades hasta el lunes.
El líder insurgente Mehsud amenazó recientemente en diversas ocasiones con atentar en la capital paquistaní para vengar los continuos ataques con misiles de aviones no tripulados de EE.UU. en las áreas tribales fronterizas con Afganistán.
Hace una semana, un suicida se inmoló en las proximidades de un puesto de control de las fuerzas paramilitares en una avenida céntrica de Islamabad y causó la muerte al menos ocho miembros de las fuerzas de seguridad.