El Presidente iraní Mahmud Ahmadineyad dijo que Irán enriquecerá uranio hasta un nivel superior al logrado hasta ahora, en un desafío directo a los pedidos de la comunidad internacional de que detenga el avance de su programa nuclear.
Ahmadineyad dijo a una multitud de miles de personas en la ciudad sureña de Isfahan que Irán producirá uranio enriquecido al 20% y "cualquier cosa que necesite" para su programa nuclear.
El mandatario expresó su frustración con las negociaciones con apoyo de las Naciones Unidas sobre un posible acuerdo por el cual el uranio iraní de bajo enriquecimiento sería intercambiado por varillas de combustible nuclear enriquecidas a un nivel más alto para ser usadas en un reactor para investigaciones médicas.
El Presidente Ahmadineyad también rechazó como "ilegal" una resolución del organismo de control nuclear de la ONU sobre las disputadas actividades nucleares del país. "Bajo presión de unos cuantos países poderosos superficialmente (...) la Agencia Internacional de Energía Atómica aprobó una resolución ilegal contra la nación iraní", dijo.
Las potencias occidentales temen que el programa de enriquecimiento iraní genere material que pueda ser usado en una bomba nuclear, pero Ahmadineyad rechazó las acusaciones al respecto.
La propuesta de intercambio buscaba que Irán no tuviera suficiente uranio enriquecido para construir un arma atómica.