"Las grandes potencias no deberían intervenir y los gobiernos regionales y las naciones pueden manejar sus propios asuntos en la región," dijo Mahmoud Ahmadinejad en una rueda de prensa, transmitida en vivo por Press TV, el canal de televisión en inglés de Irán.
"No queremos que se queden en la región (...) y los pueblos de la región los rechazan porque sólo han aportado destrucción", insistió el jefe de estado iraní en una conferencia de prensa.
Las fuerzas extranjeras "deben saber que los iraquíes y los otros pueblos de los países vecinos no los aman y no quieren que se queden".
"El dinero que se gastó en operaciones militares en Irak debería ser utilizado para desarrollar al país", dijo Ahmadinejad.
El mandatario iraní defendió esas posiciones en momentos en que hay 160.000 soldados estadounidenses desplegados en Irak, casi cinco años después de la invasión que provocó la caída del régimen de Saddam Hussein.
Ahmadinejad fue alrededor de la medianoche del domingo al barrio de Kazimiyá, en el norte de Bagdad, para orar en el mausoleo del imán Kazem, el séptimo de los doce imanes que fueron los guías espirituales y políticos de la comunidad chiita del siglo VII al siglo IX.
Irán e Irak firmaron el lunes siete acuerdos bilaterales, anunció por otra parte Ahmadinejad, que llegó el domingo a Bagdad.
"Tratamos veinte programas durante esta visita y los encuentros se llevaron a cabo en una buena atmósfera. Hemos firmado siete protocolos de acuerdo", indicó.
Los siete acuerdos tratan sobre "desarrollo de relaciones y cooperación en los sectores de seguros, aduanas, industria, educación y transportes", agregó.
Durante su visita, el presidente iraní, temido por Occidente, que lo acusa de querer dotar a su país de la bomba atómica, criticó violentamente a Estados Unidos.
"Hace seis años no había terroristas en nuestra región. En cuanto llegaron los extranjeros, aparecieron los terroristas", afirmó el domingo durante una conferencia de prensa en Bagdad.
Poco antes, Ahmadinejad había criticado al presidente norteamericano George W. Bush, quien acusa regularmente a Irán de suministrar armas a los grupos chiitas iraquíes para atacar al ejército estadounidense en Irak.
La violencia continuó en Irak durante la visita del mandatario iraní. Al menos 19 personas murieron el lunes en dos atentados con coche bomba en Bagdad que además dejaron decenas de heridos, y un alto funcionario policial fue asesinado en el sur de Irak con tres de sus guardaespaldas.
Poco antes, el ejército estadounidense anunció haber descubierto 14 cadáveres en una fosa común cerca de Samarra, al norte de Bagdad, y acusó a la red fundamentalista islámica Al Qaida en Irak de ser responsable de esos asesinatos.