El Presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, afirmó que Irán no abandonará su derecho a enriquecer uranio y rechazó la demanda de grandes potencias mundiales como "ilegítima," reveló un funcionario a la agencia de noticias oficial IRNA.
"Ellos ofrecieron mantener conversaciones, pero al mismo tiempo nos amenazan y dicen que debemos aceptar su demanda ilegítima para detener (nuestro trabajo de enriquecimiento)," dijo la fuente durante la reunión del D-8, o Desarrollo Ocho, en Malasia.
El D-8 es un grupo de países islámicos en desarrollo que formaron una alianza para el desarrollo económico. Está integrado por Bangladesh, Egipto, Indonesia, Irán, Malasia, Nigeria, Pakistán y Turquía.
Irán dio el viernes su respuesta a un paquete de incentivos de las potencias mundiales que busca frenar el programa nuclear de Teherán, que Estados Unidos y sus aliados occidentales temen sea una cubierta para la fabricación de bombas atómicas. Irán, el cuarto mayor exportador de petróleo del mundo, dice que sus planes son pacíficos.
Teherán se negó repetidamente a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio, como demandan las potencias para iniciar negociaciones formales sobre la oferta, que incluye ayuda para desarrollar un programa nuclear civil.
El uranio enriquecido puede ser usado como combustible para plantas nucleares, pero también puede proveer material para bombas atómicas, si se lo refina aún más.
La oferta de incentivos comerciales y de otro tipo que fue propuesta por Estados Unidos, China, Rusia, Alemania, Gran Bretaña y Francia fue presentada el mes pasado a Irán por el jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana.
La disputa provocó especulaciones sobre una confrontación militar. Pero Ahmadinjead dijo que ningún país puede "atreverse" a atacar a Irán.