Una de las principales figuras de la oposición iraní, Medhi Karrubi, reconoció a Mahmud Ahmadineyad como "Presidente" del país, por primera vez desde la elección de junio de 2009, denunciada como fraudulenta en masivas protestas, según declaraciones comunicadas por su hijo Hosein Karrubi.
"Sigo pensando que en la elección (presidencial del 12 de junio) hubo fraudes masivos, pero como el Guía (de la República islámica Alí Jamenei) la validó, creo que Ahmadineyad es el jefe del gobierno, es decir el Presidente" de Irán, declaró Karrubi citado por su hijo.
El ex Presidente reformador del Parlamento respondió así, a través de su hijo, a una pregunta sobre su posición con respecto a Ahmadineyad después de que la agencia de prensa iraní Fars hubiera afirmado que había reconocido el resultado de la elección presidencial de junio.
Sin embargo, el clérigo opositor manifestó que no renunciará a sus reivindicaciones, entre ellas libertad y seguridad para que la oposición pueda manifestarse contra el resultado de las elecciones del 12 de junio y la represión posterior.
Mehdi Karrubi, que fue candidato en la elección, se había negado a reconocer la validez de esa elección, que juzgaba fraudulenta, al igual que otras personalidades reformadoras o moderadas del régimen.
"Elecciones libres y manifestaciones libres con seguridad para los seguidores de Karrubi o Musavi demostrarán cual es el sentir de la gente", dijo el clérigo a través de su página web, Sahamnews.org
Irán está sumido en una grave crisis política y social que dividió el país desde que el pasado 13 de junio se conociera la reelección de Ahmadineyad, que la oposición considera fruto de un fraude masivo.
Ese mismo día, cientos de miles de personas se echaron a la calle al grito de "¿dónde está mi voto?".
En la violenta represión de las protestas murieron al menos unas treinta personas, según cifras oficiales, y 72 de acuerdo con el cómputo de los opositores.
Además, miles fueron detenidas, entre ellas cientos de responsables y partidarios de la oposición reformista, que y fueron juzgados y condenados a penas de cárcel por su supuesta participación en una conspiración urdida desde el exterior.
Las protestas, que se mantienen desde hace seis meses, se agravaron el pasado 27 de diciembre tras una violenta represión en la que perdieron la vida ocho personas, según cifras oficiales.
El régimen iraní acusó a Estados Unidos y el Reino Unido de instigar la peor crisis que atraviesa la República Islámica desde su fundación en 1979.
Algunos miembros del ala más dura del régimen, tanto clérigos como militares y políticos, pidieron que se arreste y se juzgue a Karrubi y Musavi por amenazar la seguridad nacional.