"Seguimos estudiando" la respuesta de Irán sobre la cuestión nuclear, dijo la Canciller a la televisión N24, "pero con lo que se conoce, no se puede estar satisfecho", afirmó.
Por suparte, Irán parece decidido a enfrentar la perspectiva de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, tras rechazar la petición de las grandes potencias de suspender su enriquecimiento de uranio.
"Esperamos una reacción lógica y justa de las grandes potencias, (pero) estamos listos a enfrentar también cualquier situación" que se presente, declaró el portavoz del gobierno iraní, Gholam Hossein Elham.
Poco después, un responsable iraní que pidió el anonimato confirmó a AFP que Irán rechaza toda suspensión previa de su enriquecimiento.
Pero la oferta presentada por las potencias mundiales a inicios de junio ponía tal suspensión como condición al cese de cualquier acción ulterior del Consejo de Seguridad de la ONU.
Ante los titubeos de Irán para responder, el Consejo de Seguridad de la ONU le dio de plazo hasta el 31 de agosto para suspender su enriquecimiento, o de lo contrario emprendería medidas que "no implicarán el uso de la fuerza armada" para obligarlo a realizar tal suspensión.
Los dirigentes iraníes fustigaron esa declaración y consideran que la resolución "no tiene valor legal o jurídico".
Irán apuesta antes que todo a que Rusia y China, con importantes intereses económicos en la República Islámica, se opondrán a que se le apliquen fuertes sanciones.
Tras la respuesta iraní a las grandes potencias, China y Rusia insistieron de inmediato en la necesidad de proseguir las negociaciones con la República islámica.
Sin hablar de sanciones, Washington, explicó que realiza consultas incluso con los otros miembros del Consejo de Seguridad, "sobre los próximos pasos a seguir".
A falta de lograr rápidamente una acción fuerte del Consejo, Estados Unidos no ha descartado como en el pasado formar una "coalición de voluntarios" para imponer sanciones comerciales a Irán.
Por ejemplo, disuadir a inversionistas extranjeros en el sector petrolero, la principal fuente de ingresos del país.
Mientras tanto, se espera que el presidente ultraconservador iraní Mahmud Ahmadinejad ofrezca una conferencia de prensa la semana próxima, antes del plazo del 31 de agosto.
Un funcionario anónimo de la oficina nuclear iraní señaló el miércoles que "un alto responsable del país" anunciará en los próximos días un "importante logro" de los científicos atómicos iraníes.
"Podría estallar otra crisis en Medio Oriente"
El ex presidente iraní Mohamad Jatami señaló hoy viernes, la posibilidad de que la presión internacional sobre su país lleve a la aparición de otra crisis en Medio Oriente.
El ex mandatario, durante un encuentro auspiciado por la universidad de Naciones Unidas en Tokio, defendió el "legítimo derecho" de Teherán para desarrollar energía nuclear, al afirmar que el programa es completamente pacífico y no supone amenaza alguna.
Jatami advirtió, sin embargo, de que la presión destinada a forzar a Irán a que abandone sus propósitos, está creando "otra crisis en una región que está a punto de explotar".
"Nuestro programa nuclear es completamente pacífico, y no intentamos iniciar una crisis internacional, aunque algunos países estén intentándolo", señaló el ex presidente, que ha destacado siempre por apartarse de la línea radical de la política iraní desde la llegada del ultraconservador presidente Mahmud Ahmadineyad.
Por su parte, el Gobierno norteamericano ha decidido esperar al establecimiento de una fecha límite, señalada por Naciones Unidas, antes de establecer nuevas medidas para obligar o castigar a Irán si sigue adelante con su conflictivo programa nuclear, según afirmó el departamento de Estado ayer jueves.
"Estamos pendientes de la fecha límite del 31 de agosto y creo que, una vez lleguemos a ese punto, comenzaremos a emprender acciones, según afirmó el portavoz del departamento de Estado, Gonzalo Gallegos.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha establecido el último día de este mes para decidir sobre el programa iraní, y podría considerar, en próximas fechas, una nueva resolución para imponer sanciones económicas sobre Teherán, algo que Estados Unidos ha defendido desde el principio del proceso.
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