El máximo órgano legislativo de Irán rechazó cualquier anulación de los resultados de las elecciones del pasado 12 de junio, que habían solicitado dos candidatos derrotados, indicó el martes la televisión estatal.
"No ha habido irregularidades importantes, señaló el Consejo de Guardianes de la Revolución -según la cadena de habla inglesa Press TV- el mismo organismo que ayer admitiera el fraude en al menos 50 ciudades, por más de tres millones de votos.
La noticia se conoce un día después de que uno de los candidatos derrotados, el clérigo reformista Mehdi Karubi, repitiera su petición al Consejo para que anulase los comicios, que según los resultados oficiales había ganado el presidente Mahmud Ahmadineyad.
"En lugar de perder tiempo con un recuento de algunas urnas (...) cancelen las elecciones", dijo Karoubi en una carta al Consejo.
También el principal rival de Ahmadineyad en las elecciones, el ex primer ministro moderado Mirhosein Musavi, había pedido la anulación citando diversas irregularidades.
A principios de esta semana, un portavoz del Consejo de Guardianes comentó que una de las quejas más comunes era que el número de votos superaba al número de votantes registrados en el padrón de algunas circunscripciones.
Sin embargo, el portavoz de este organismo, Abbasali Kadkhodai, atribuyó esa diferencia al hecho de que los iraníes pueden votar donde quieran y que en cualquier caso el hecho no habría tenido un impacto importante en el resultado.
Con todo, los resultados oficiales, difundidos el 13 de junio, provocaron las mayores y más violentas protestas callejeras que se han producido en Irán desde la Revolución Islámica de 1979. Al menos veinte personas han muertos en las protestas, reprimidas con contundencia por la Policía, mientras que otras 457 fueron detenidas.
Entre los fallecidos está Neda, una adolescente cuya muerte a tiros grabadas por un teléfono móvil y colgadas posteriormente en internet, dan la vuelta al mundo y la han convertido en símbolo de la revuelta.