De esta manera amenazó un asesor del ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo iraní.
"El primer disparo norteamericano contra Irán provocará un incendio en los intereses vitales de Estados Unidos en el mundo", afirmó Ali Shirazi, un clérigo que representa a Jamenei en las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución. "Tel Aviv y la flota estadounidense en el Golfo Pérsico serán blancos que serán incendiados en la aplastante respuesta de Irán", de acuerdo con la agencia Fars.
Estados Unidos e Israel, su principal aliado en la región, nunca excluyeron la posibilidad de atacar a Irán debido a su programa nuclear, que según los occidentales podría estar destinado a fabricar armas nucleares.
Shirazi dijo que "el régimen sionista presiona a los líderes de la Casa Blanca para planear un ataque militar contra Irán" y que este país reaccionará "si cometen semejante estupidez". No estaba claro si se refería a Tel Aviv como ciudad o como símbolo de todo el Estado hebreo, que la República Islamica no reconoce.
El clérigo hizo esos comentarios mientras la Guardia Revolucionaria iniciaba una nueva serie de ejercicios bélicos de preparación para el combate. Las maniobras 'Gran Profeta III' de los equipos de misiles y navales de los Guardianes de la Revolución están destinadas a "mejorar la capacidad combativa" de las fuerzas, señaló Fars.
Los Guardianes de la Revolución están encargados de los misiles balísticos más importantes, incluyendo el Shahab 3, con un radio de acción que pone a su alcance a Israel y las bases de Estados Unidos en el Golfo.
Sin embargo, los esfuerzos diplomáticos también continúan. Irán respondió a una propuesta de las grandes potencias para poner fin a la crisis nuclear y los diplomáticos están analizando lo que catalogan de respuesta compleja. Las grandes potencias proponen que Irán suspenda sus operaciones de enriquecimiento de uranio -el proceso que temen sea utilizado para fabricar armas nucleares- a cambio de incentivos tecnológicos.
No obstante, el emisario de Irán a Londres indicó que las grandes potencias están "perdiendo el tiempo" al insistir en este tema.
El grupo de seis países que busca un acuerdo con Irán para asegurarse de que su programa nuclear no tiene fines militares está integrado por Alemania, Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña.