Un sitio web de la oposición iraní dijo que las fuerzas de seguridad se enfrentaron con seguidores del fallecido clérigo disidente gran Ayatola Hossein Ali Montazeri en al menos dos ciudades, entre ellas su localidad natal.
"Más de 50 personas, incluidos periodistas, fueron detenidos en los enfrentamientos", señaló Parlemannews.ir, la página en internet de la fracción reformista minoritaria en el Parlamento iraní.
Otro sitio web, Jaras, mencionó que "los enfrentamientos esporádicos empezaron el martes por la noche en Najafabad y aún continúan. La situación es tensa en la ciudad. La gente está gritando consignas antigubernamentales".
También mencionaba que "muchos" manifestantes habían resultado heridos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en la ciudad de Isfahan, en el centro del país.
"Las fuerzas de seguridad se enfrentaron con manifestantes reformistas (...) que se concentraron para conmemorar el fallecimiento de Montazeri", dijo Jaras.
"La policía disparó gases lacrimógenos para dispersar a la gente (...) muchas personas resultaron heridas (...) algunas fueron arrestadas", señaló el sitio web.
En Isfahan, agentes de seguridad de civil rodearon la residencia del destacado clérigo reformista Ayatola Jalaleddin Taheri, reportó Jaras.
Los incidentes reportados ocurren dos días después de que enormes multitudes acudieran a la ciudad sagrada shiíta de Qom para asistir al funeral de Montazeri, durante el cual muchos gritaron consignas antigubernamentales, según varias páginas web.
Las informaciones no pudieron ser verificadas de forma independiente porque los medios extranjeros tienen prohibido cubrir directamente las protestas.
Seguidores del Gobierno iraní llevaron adelante contra manifestaciones en Qom, informaron medios oficiales iraníes.
Montazeri, quien murió el sábado a los 87 años, fue un pilar de la Revolución Islámica que derrocó el régimen del Sha en 1979 y alguna vez fue nombrado para suceder al Ayatola Ruhollah Khomeini como líder supremo del estado islámico.
Pero Montazeri cayó en desgracia tras criticar la ejecución masiva de prisioneros.
La elección presidencial del 12 de junio, que los líderes de la oposición dicen estuvo arreglada para garantizar la reelección del presidente Mahmoud Ahmadineyad, arrastró a la república islámica a una crisis de legitimidad.