Asimismo, el Presidente iraní restó importancia a las 'amenazas militares y las sanciones económicas' internacionales para obligar a Teherán a abandonar su programa de enriquecimiento de uranio, que Occidente considera que tiene fines militares.
'Sus amenazas y presiones no los beneficiarán y, si reúnen con todas las fuerzas del mal, los derrotará el pueblo de Irán', dijo el gobernante iraní, en aparente alusión a Estados Unidos y sus aliados, según la agencia IRNA.
'Al mismo tiempo, optamos por la paz, el diálogo y la negociación sobre las bases de la justicia y la igualdad, pero
no negociaremos sobre nuestros derechos naturales y legítimos' de acceder a la tecnología nuclear, agregó.
Mahmud Ahmadineyad hizo esta declaración dos días después de haber anunciado el inicio de la instalación de
6.000 nuevas centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio en la planta de Natanz, en el centro del país.
Esas centrifugadoras, según el propio Ahmadineyad, son cinco veces más capaces que las máquinas instaladas en Natanza en 2007, pese a las exigencias de la comunidad internacional para que Irán suspenda el enriquecimiento de uranio, una materia de doble uso, militar y civil.
'Irán se ha convertido ahora en el centro de los acontecimientos en el mundo .. nuestra misión es actuar para construir Irán y convertirlo en un ejemplo para los países de la zona con el fin de cambiar la corrupta Administración del mundo', dijo el gobernante.
Por otro lado, Ahmadineyad responsabilizó a 'las grandes potencias del terrorismo, de la trágica situación y las agresiones sionistas en los territorios palestinos ocupados, así como las matanzas de civiles iraquíes'.
Al mismo tiempo, elogió el sistema islámico chií que gobierna en Irán y pronosticó que 'las grandes potencias desaparecerán próximamente'.
'Ahora necesitamos más que nunca la cultura del martirio y el sacrificio para cambiar esta administración corrupta del mundo', concluyó.