El brigadier general Masoud Jazayeri señaló en un comunicado emitido por la agencia de noticias estatal IRNA el sábado que “cualquier agresión contra Irán dará inicio a una guerra mundial”.
El general también arremetió contra “la codicia desenfrenada de la dirigencia norteamericana y el sionismo mundial”, acusando a Jerusalén y Washington de “llevar gradualmente al mundo al borde del precipicio”.
“Es evidente que si tal desafío ocurre, los regímenes falsos y artificiales serán eliminados antes que nada”, reportó AFP a Jazayeri, sin dar nombres de ningún país.
La República Islámica enfrenta una presión creciente de Occidente para que cese su programa de energía nuclear, del que insiste es para propósitos pacíficos. Occidente teme que Irán esté enriqueciendo uranio para fabricar armas atómicas.
Irán ha aumentado el número de las centrifugadoras en operación en su planta de enriquecimiento de uranio hasta 4.000, señaló un alto funcionario, continuando con el programa nuclear de esta manera, a pesar de las amenazas de nuevas sanciones de la ONU.
El número superó las 3.000 centrifugadoras que Irán anunció en noviembre que estaban operando en su planta en la ciudad central de Natanz. Todavía, está bastante debajo de las 6.000 que dijo el año pasado que pondría en funcionamiento para este verano, sugiriendo que el programa podría estar atrasado.
El viceministro de Relaciones Exteriores Ali Reza Sheik Attar, quien visitó Natanz la semana pasada, dijo que Irán estaba preparándose para instalar incluso más centrifugadoras. No dio un plazo determinado.
La ONU ha impuesto tres rondas de sanciones sobre Irán por su rechazo a congelar su programa de enriquecimiento, el cual puede ser utilizado para producir combustible para un reactor nuclear o el material necesario para una cabeza nuclear de misil.