El estallido tuvo lugar en el suburbio de la capital iraní de Khavarshahar, mientras el convoy militar abandonaba un almacén de municiones controlado por los Guardias Revolucionarios. De acuerdo con los informes recibidos por funcionarios occidentales, la escolta estaba llevando un envío de equipo militar a Hezbalá, le milicia chiíta musulmana que Irán apoya en el sur de Líbano, cuando ocurrió la explosión.
Altos comandantes de la Guardia Revolucionaria impusieron inmediatamente una censura de noticias tras la explosión, incluso a pesar de que pudo ser escuchada por toda la capital Teherán, y hasta ahora no han aparecido detalles del incidente en los medios iraníes.
Sin embargo, funcionarios occidentales dijeron ayer que habían recibido reportes de que la explosión tuvo lugar en Teherán el 19 de julio, y que los Guardias Revolucionarios habían lanzado una investigación para averiguar las causas del estallido.
“Esto fue una explosión masiva que fue oída a lo largo de Teherán”, señaló un funcionario al medio inglés Daily Telegraph. “A pesar de que montones de personas fueron asesinadas, los Guardias Revolucionarios están tratando de ocultar lo que realmente pasó”.
Se cree que Irán ha intensificado los envíos de armas a Hezbalá, en preparación para cualquier futura confrontación armada con Occidente, respecto a su controvertido programa nuclear de enriquecimiento.
Se entiende que la investigación de los Guardias Revolucionarios sobre la explosión del fin de semana pasado averigüe la posibilidad de que fue causado por un sabotaje. Irán ha sufrido un número de explosiones inexplicadas en los últimos meses, incluyendo una explosión en una mezquita en Shiraz, que había estado mostrando una exhibición militar, y otro incidente en un sitio misilístico que provocó la muerte de docenas de técnicos iraníes.
El mes pasado, Seymour Hersh, el respetado periodista de investigación norteamericano, informó que el presidente George W. Bush había autorizado más de 400 millones de dólares para financiar una mayor escalada de operaciones encubiertas contra Irán para desestabilizar al régimen.