El presidente iraní intentó relajar la amenaza de conflicto armado entre Irán y EEUU o Israel, en una serie de comentarios vertidos desde Malasia. Poco tiempo antes de que se conocieran las declaraciones de Ahmadinejad, un asesor de líder supremo iraní había amenazado con atacar Israel como represalia a un hipotético ataque.
Estos comentarios del mandatario iraní surgen como respuesta a diferentes versiones que circularon por los medios de que Israel planeaba atacar las instalaciones nucleares del país persa, instalaciones que Teherán afirma que son pacíficas y no tienen fines militares. La Unión Europea emitió sanciones nuevas contra la República Islámica en junio, aunque también ofreció un paquete de incentivos para persuadir al régimen iraní de que suspenda el enriquecimiento de uranio.
Ahmadinejad, luego de culminar una reunión de naciones islámicas en la capital de Malasia, Kuala Lumpur, por medio de un intérprete, aseguró que los norteamericanos no iban a permitir que George W. Bush autorice un ataque sobre Irán porque sería "un suicidio político" para el presidente republicano, que culminará su mandato de ocho años al frente de la Casa Blanca el próximo mes de noviembre.
"La situación económica, política y militar no permitirá a Bush hacer eso", señaló el líder iraní al respecto. Sin embargo, Ahmadinejad advirtió que Irán está preparada para defenderse en caso de agresión, afirmando que "la mayor amenaza en Medio Oriente y en todo el mundo es la intervención de Estados Unidos en otros países".
Por otra parte, también insinuó que Irán no lanzará ningún ataque sobre Israel, el mejor aliado de EE UU en Medio Oriente. "No es necesaria ninguna medida del pueblo iraní" para provocar la caída del "régimen sionista", señaló Ahmadinejad. Además, señaló que "la oposición a los sionistas no significa la oposición hacia los judíos". Como ejemplo de ello puso a los judíos que viven en Irán y que están representados en el parlamento del país.
Declaraciones incendiarias
Estas aseveraciones de Ahmadinejad salieron a calmar los comentarios vertidos previamente por Ali Shirazi, representante de Ali Jamenei, líder supremo iraní, que diera ante los Guardianes Revolucionarios, en particular el cuerpo de los Pasdarán. "Los enemigos serán quemados por el fuego de cualquier agresión posible contra los territorios iraníes, (…) Los enemigos no pueden aterrorizar a Irán a través de las amenazas, ya que ahora es una potencia desarrollada que nadie puede ignorar".
Varios oficiales de los Pasdarán, una fuerza considerada la columna vertebral del régimen islámico iraní, advirtieron en los últimos meses de que disponen de diferentes tipos de misiles capaces de alcanzar todas las bases del "enemigo" en la región. Su comandante, Ali Yafari, amenazó hace una semana con bloquear el estrecho de Ormuz, estratégico para la navegación en el Golfo Pérsico, si su país es atacado.