Irak organizará un referéndum sobre el acuerdo de seguridad con Estados Unidos el 30 de julio de 2009, anunció en el canal de televisión Al Arabiya el asesor iraquí de seguridad nacional, Muafak al Rubai.
"No sólo el Parlamento debe pronunciarse sobre ese acuerdo, sino el pueblo iraquí en un referéndum, el 30 de julio, para que pueda juzgar la pertinencia de dicho acuerdo tras seis meses de puesta en práctica", explicó.
Por otra parte, tres altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos citados por el grupo de prensa McClatchy Newspapers dijeron que la versión en inglés del acuerdo con Irak sobre el estatuto de las tropas norteamericanas ocupantes (incluida su retirada antes de fines de 2011) sigue retenida por temor a que su interpretación impida la ratificación por el Parlamento iraquí.
Según los funcionarios, la versión en inglés se divulgará tras la votación parlamentaria, prevista para hoy pero que se postergó hasta el jueves. "El ambiente general evoluciona hacia un acuerdo y los dirigentes políticos han resuelto todos los puntos en discusión. Sólo falta negociar un punto y por eso hemos aplazado la sesión a mañana", dijo el Presidente del Parlamento, Mahmud al Mashadani.
En la Casa Blanca, el Consejo de Seguridad Nacional confirmó que estaba reteniendo la divulgación del documento. "Contemplamos hacerlo público rápidamente", declaró el portavoz Gordon Johndroe. "Estamos esperando a que el proceso político iraquí avance más".
Entre los puntos más delicados figura la prohibición de que Estados Unidos lance operaciones militares desde Irak contra territorios de otros países. Pero Washington podría invocar otro punto del acuerdo que autoriza a las partes a recurrir a la autodefensa y permitir así a las Fuerzas Armadas estadounidenses a responder agresiones realizadas, por ejemplo, desde Siria o Irán, según las fuentes citadas por McClatchy.
Otro punto controvertido: la obligación de que las tropas estadounidenses tengan la autorización de Bagdad para realizar cualquier operación prevista con anticipación. Esas operaciones "corren el riesgo de sufrir emboscadas", observa un alto funcinario, que estimó que la administración iraquí está infiltrada por movimientos rebeldes y por Irán.
Sin embargo, los estadounidenses pueden limitarse a advertir a las autoridades iraquíes en términos muy vagos: por ejemplo, que lanzarán operaciones anti-terroristas en tal o cual ciudad o provincia durante el mes de enero. Estados Unidos invadió Irak en marzo de 2003 alegando que poseía armas de destrucción masiva y desde entonces mantiene soldados allí.