El acuerdo estratégico entre Washington y Bagdad, que lleva la fecha de 7 de marzo y la clasificación de "secreto", debe sustituir al actual mandato de la ONU y autoriza a Estados Unidos a "llevar a cabo operaciones militares en Irak y detener a individuos cuando sea necesario por motivos imperativos de seguridad", señala la nota publicada hoy por el influyente diario británico The Guardian.
Esa autorización se califica de "temporal" y el acuerdo señala que Estados Unidos "no desea bases permanentes o una presencia militar permanente" en el país árabe. Sin embargo, indica la publicación, dado que no se fija un límite de tiempo ni se imponen restricciones a la presencia militar de EEUU y de otras fuerzas de la coalición, incluidas las británicas, el plan suscitará probablemente fuerte oposición tanto en Irak como en Estados Unidos.
Los críticos iraquíes del documento señalan que el acuerdo no impone límites al tamaño de las fuerzas estadounidenses, al tipo de armas que podrán utilizar, a su estatus legal o al poder que tendrán sobre los ciudadanos iraquíes, lo que va mucho más lejos que cualquier acuerdo de seguridad firmado por Washington con otros países.
Según el periódico, se espera que se monte una fuerte oposición al acuerdo en el Parlamento a la vista de los recientes choques armados en Basora entre las tropas gubernamentales iraquíes y el Ejército de Al Mahdi de Muqtada al-Sadr y las amenazas del Gobierno de Bagdad de impedir a los partidarios de ese clérigo radical participar en las elecciones regionales de este otoño.
Una fuente suní dijo al periódico que la sensación que reina en Bagdad es que se va rechazar el acuerdo en su redacción actual, especialmente tras los sucesos de las últimas semanas, pues aunque el documento satisfaga más o menos al actual gobierno iraquí, no ocurre lo mismo con el Parlamento.
El plan también puede resultar polémico en Washington, donde los congresistas demócratas, incluido el senador Edward Kennedy, ha argumentado que el plan va más lejos que otros acuerdos de ese tipo y equivale a un tratado, que, según la Constitución estadounidense, debe ser ratificado por el Senado.
El borrador filtrado al periódico establece que "en interés mutuo de Estados Unidos e Irak" este último país "debe mantener su soberanía, integridad territorial e independencia política" y debe disuadirse de "toda amenaza exterior a Irak".
"Consecuentemente, agrega el documento, Estados Unidos e Irak han de consultarse inmediatamente cuando penda una amenaza sobre la integridad territorial o la independencia política" del país árabe.
Intensos bombardeos
Por otra aparte, la fortificada "Zona Verde" de Bagdad, que alberga los principales edificios gubernamentales así como importantes legaciones diplomáticas, sufrió hoy un nuevo ataque con morteros, el cuarto en las últimas 24 horas, informaron a Efe fuentes policiales.
Al menos cuatro proyectiles cayeron sobre este área, después de otros tres previos con mortero que fueron lanzados el lunes por los insurgentes contra la zona.
Hasta el momento se desconoce si el nuevo ataque ha producido víctimas o graves daños materiales sobre la "Zona Verde", sede del Ejecutivo iraquí, así como del Parlamento y de las embajadas de EEUU y Reino Unido.
El área ha sido objeto recientemente de intensos bombardeos con morteros por parte de insurgentes, que han causado la muerte de al menos siete estadounidenses y heridas graves a otros tres, lo que convierte esta semana en una de las más violentas contra las fuerzas de ocupación en los últimos meses.
La nuevas bajas comunicadas hoy elevan el recuento de víctimas mortales en las filas estadounidenses a 4.022 desde la invasión de Irak, en marzo de 2003.
En tanto, cuatro cadáveres fueron hallados en las calles de Bagdad con disparos en la cabeza y señales de haber sido torturados, informaron las mismas fuentes.
Mañana, 9 de abril, se cumple el quinto aniversario de la entrada de las tropas estadounidenses en Bagdad y el desmoronamiento del régimen de Sadam Husein.