Un nuevo veto contra la ley electoral presentado por el Vicepresidente de Irak, Tarik al Hashimi, complica los comicios parlamentarios previstos para el 18 de enero, informó la prensa iraquí.
Al Hashimi, uno de los tres miembros que integran el consejo presidencial, ya había vetado en noviembre pasado una primera versión a la norma que regulará los comicios en el país, tras lo cual el Parlamento aprobó esta segunda versión, con la que el Vicepresidente sunnita tampoco quedó conforme.
El nuevo veto implica un aplazamiento de las elecciones programadas en un principio para el 18 de enero.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió a los partidos políticos de Irak superar las diferencias y acordar una fecha para celebrar los comicios parlamentarios --los segundos desde la invasión estadounidense en 2003-- y propuso que tengan lugar el 27 de febrero de 2010.
La fecha propuesta por la ONU constituye "una opción viable por razones prácticas y constitucionales", según indica el comunicado de la Misión de Asistencia de la organización en Irak (UNAMI).
Sin embargo, los analistas estiman que antes de finales de febrero es muy improbable que pueda llevarse a cabo la votación, algo que impactaría en el calendario de retirada escalonada de las tropas estadounidenses emplazadas en el país árabe.
Funcionarios del gobierno iraquí expresaron sus dudas ante la posibilidad de celebrar los comicios incluso antes de finales de marzo, pese a los llamados del Presidente Jalal Talabani para que la ley sea aprobada cuanto antes.
Los puntos cruciales de disputa sobre el tema se centran en torno a cómo organizar los votos de la ciudad de Kirkuk, una región donde conviven diversos grupos étnicos y religiosos, y cuál debería ser la representación de los casi cuatro millones de iraquíes --sunnitas en su mayoría-- que abandonaron Irak huyendo de la violencia sectaria.
Al Hashimi exige que los refugiados y desplazados dentro del país elijan a un 15% de los parlamentarios.