El Ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Hoshiyar Zebari, instó a Irán y Estados Unidos a dejar de intercambiar acusaciones y a sentarse para una
cuarta ronda de charlas para buscar soluciones a los problemas de seguridad de Irak.
Zebari dijo que las charlas auspiciadas por Irak entre ambos países rivales -uno de los pocos foros en los que tienen contacto diplomático directo- se estancaron, pero que espera que pronto puedan ser revividas.
Irak dijo en reiteradas ocasiones que no desea que su territorio se convierta en un campo de batalla para una lucha de poderes entre Estados Unidos e Irán. Los dos países están en disputa por las
ambiciones nucleares iraníes. "Creemos que es muy importante llevar a ambas partes a la mesa de negociaciones para discutir los asuntos de seguridad iraquíes," dijo Zebari durante una conferencia de prensa. "Actualmente no podemos hacer que esto ocurra, con ambos países intercambiando acusaciones."
Washington acusa a Irán de financiar, armar y entrenar militantes shiítas para atacar a las tropas encabezadas por Estados Unidos y fuerzas gubernamentales iraquíes, a pesar de su compromiso público para estabilizar Irak. En tanto, Teherán culpa de la violencia a la presencia de las fuerzas estadounidenses.
Funcionarios iraquíes dijeron que no quieren ser empujados a un conflicto con su poderoso vecino, teniendo en cuenta la guerra desatada entre 1980 y 1988 con Irán y que se estima cobró la vida de un millón de personas.
Zebari expresó frustración por los repetidos retrasos en establecer una fecha para una nueva ronda de charlas. Funcionarios estadounidenses e iraníes se reunieron tres veces el 2007 para buscar terreno común para estabilizar Irak en discusiones arregladas por Bagdad.
Funcionarios estadounidenses dijeron que están listos para más charlas pero Irán las pospuso varias veces en los meses recientes. Uno de los pocos resultados concretos de las charlas del año pasado fue la formación de una comisión de seguridad conjunta.
"Hasta el momento, no hay un compromiso para una cuarta cita, aunque la voluntad aún está ahí," expresó Zebari. "Aunque las charlas se encuentran estancadas, están lejos de hallarse muertas. Continuaremos nuestros esfuerzos para permitir que ambas partes acuerden una nueva reunión. No perdemos la esperanza."
El lunes, Irán rechazó cualquier posibilidad de nuevas charlas con Estados Unidos sobre Irak, acusando a las fuerzas estadounidenses de una "masacre" del pueblo iraquí en su ofensiva contra los militantes leales al clérigo shiíta Moqtada al Sadr en el suburbio de Ciudad Sadr, Bagdad.
Fuerzas iraquíes y estadounidenses estuvieron enfrentando a los combatientes de Sadr desde fines de marzo en Bagdad.
El Ejército de Estados Unidos dijo la semana pasada que había encontrado cantidades "muy significativas" de armas iraníes en la ciudad sureña de Basora y también en Bagdad durante recientes operaciones de seguridad.
La semana pasada, una delegación de la alianza shiíta que gobierna Irak viajó a Teherán a mostrar evidencia a funcionarios iraníes del apoyo que su país entrega a las milicias shiítas en Irak. El Gobierno de Irak dijo que está recolectando evidencia que presentará en el futuro a la república islámica.