El coche explotó por la tarde en la principal zona del mercado de Abu Dshir, una zona chií del barrio de Dora, mayoritariamente suní.
La seguridad ha mejorado en la zona durante el último año en parte porque los suníes se han aliado con las fuerzas armadas estadounidenses para eliminar a al-Qaida y otros extremistas en Irak.
Aún así, la seguridad en la zona no está asegurada.
El mismo viernes, otra bomba en Dora dirigida a un vehículo militar estadounidense explotó contra un pequeño autobús. La policía anunció que murió un pasajero y 12 civiles resultaron heridos. El ejército estadounidense, en cambio, dijo que 10 civiles resultaron heridos pero nadie murió.
Por otro lado, en el este de Bagdad, miles de partidarios del líder chií Muqtada al-Sadr marcharon el viernes para acompañar los restos de un legislador sadrista y oyeron una declaración del clérigo que atribuyó su muerte a la ocupación y el terrorismo.
La multitud marchó por los tugurios de Ciudad Sadr detrás de un automóvil que llevaba el féretro del político Saleh al-Auqaeili. El cadáver fue trasladado posteriormente a la ciudad de Nayaf para su entierro.
Al-Auqaeili viajaba el jueves en un convoy junto con otros legisladores chiíes cuando una bomba estalló en el camino en el este de Bagdad. Murió poco después a causa de sus heridas en un hospital.
Cuando la procesión llegó a la oficina local del movimiento de al-Sadr, se leyó una declaración del clérigo que proclamó mártir a Al-Auqaeili, y exigió al gobierno iraquí que investigue el crimen.
``La mano de la ocupación abyecta y el terrorismo asesinaron a otro mártir de la libertad'', dijo la declaración, que leyó un asistente de al-Sadr, Jalil al-Sarji. Elogió a Al-Auqaeili por dedicarse a ``hacer salir al ocupante de Irak'' y por negarse a firmar un acuerdo a largo plazo con las fuerzas encabezadas por Estados Unidos.
Los sadristas se oponen a las negociaciones sobre un acuerdo de seguridad que extendería la presencia de los soldados estadounidenses en Irak después del 2008, y algunos de los allegados a las víctimas culparon el ataque a fuerzas norteamericanas e iraquíes.