El atentado se produjo a primeras horas de la tarde en uno de los grandes establecimientos de la ciudad, el Abdala, frecuentado por miembros de todas las comunidades locales -sunitas, kurdos y turcomanos-, en el último día de la fiesta de Eid Al Adha, la principal del calendario musulmán.
Según un camarero, Abbas Fadel, un kamikaze activó su cinturón de explosivos en una sala donde estaban almorzando muchas familias.
Una fuente del ministerio de Defensa en Bagdad confirmó esa versión, pero otra del ministerio del Interior sostuvo en cambio que el ataque fue perpetrado con un coche bomba.
"Hay cada vez más víctimas que llegan", señaló un médico de los servicios de emergencia, Mohammed Abdala.
"El restaurante estaba lleno. La explosión hizo añicos los vidrios y derrumbó las paredes. No sé dónde se hallan mis hijos y mi padre", afirma.
Atentados y enfrentamientos intercomunitarios se producen con cierta frecuencia en la ciudad petrolera de Kirkuk.
El ataque contra el restaurante Abdala es el más sangriento que se produce en Irak desde el doble atentado que el 10 de noviembre dejó 28 muertos y decenas de heridos en el mercado Azamiya de Bagdad.
El 17 de junio, 51 iraquíes murieron y 75 resultaron heridos en un atentado cerca de otro mercado bagdadí, en el barrio de Al Hurriya.
La jornada más trágica de este año se remonta al 1 de febrero, cuando dos atentados suicidas en sendos mercados de la capital iraquí mataron a 98 personas e hirieron a más de 200.