El primer ministro iraquí Nuri al-Maliki hizo el ofrecimiento de amnistía en la ciudad norteña de Mosul, bastión del grupo radical Al Qaeda.
" Hemos decidido otorgar amnistía a aquellos que se unieron a los grupos armados bajo la condición de que entreguen armas pesadas y medianas a las fuerzas de seguridad," dijo en un comunicado. "Aquellos que entreguen armas recibirían una recompensa en dinero", añadió, aunque no se especifica la cantidad.
No obstante, en el texto se especifíca que la amnistía sólo se aplicará a "aquellos que no cometieron crímenes contra civiles o mancharon sus manos con sangre."
Al Maliki precisó que mediante esta operación se busca "imponer la ley, preservar el orden, salvar (a Mosul) del mal de los grupos terroristas y los vestigios del régimen pasado".
El primer ministro iraquí emprendió desde hace varias semanas una ofensiva contra la agrupación sunnita en el norte del país, donde los insurgentes han logrado reagruparse en Nínive tras haber sido expulsados de Bagdad y otras áreas.
Estados Unidos culpa a Al Qaeda en Irak de la mayoría de los grandes ataques con bomba perpetrados en el país, incluyendo uno a un santuario chiíta en Samarra en febrero del 2006 que inició una ola de matanzas sectarias que casi sumergen a Irak en una guerra civil total.
Mientras tanto, fuentes de seguridad iraquíes informaron que la policía y soldados habían realizado una serie de redadas sobre algunos pueblos de la frontera siria como parte de la operación, donde detuvieron a vario sospechosos que fueron entregadas a las fuerzas estadounidenses.
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