A partir de las once de la noche de hoy, y hasta las cinco de la mañana del domingo, entró en vigor el toque de queda en Bagdad, luego de varios días de combates llevados a cabo por las milicias chiítas.
Los seguidores del clérigo Moqtada al-Sadr, por su parte, se congregaron de a miles en las calles de la capital iraquí, exigiendo en su marcha la dimisión del primer ministro, Nuri al-Maliki.
Las fuerzas combatirán a los militantes en Basora “hasta el final”, prometía Maliki hoy jueves. Pertenecientes al Ejército del Mehdi, leal a al-Sadr, los milicianos tienen aún bajo control gran parte de Basora, la segunda ciudad más importante de Irak.
Esta mañana fue detonado un tramo de un oleoducto de la compañía Southern Oil Company, ubicado al oeste de la ciudad de Basora, en el sur iraquí, por un grupo de hombres armados. Este es el primer ataque contra una instalación petrolera desde que hace tres días comenzaron intensos enfrentamientos entre el gobierno iraquí y la milicia chiíta, la que había lanzado la amenaza de prender fuego los pozos petrolíferos de la provincia.
Daños serios
Un representante de Southern Oil anunció que el citado ducto, que transporta petróleo desde un pozo en Zubair, oeste de la provincia, hasta el puerto de Basora, fue “gravemente dañado con bombas colocadas debajo de él”. La explosión se registró alrededor de las 09.00 hora local (05.00 GMT).
El mismo vocero de la empresa, en condición de anonimato, afirmó que luego de este atentado “las exportaciones de petróleo se verán muy afectadas porque es uno de los dos principales conductos que llevan crudo a las terminales del sur”. La compañía calcula que perderá “un tercio de lo que se exporta a través de Basora”. Irak exportó 1,54 millones de barriles al día el pasado febrero desde Basora, donde se concentran el 90% de las exportaciones de crudo.
Testigos presenciales aseguraron haber visto grandes columnas de humo negro saliendo del lugar de la explosión y elevándose sobre el cielo de la ciudad. “Un incendio inmenso comenzó en el lugar, y los bomberos llegaron rápidamente para controlar el fuego”, confesó a la agencia independiente iraquí Aswat al Irak un testigo que vive a apenas 200 metros del lugar del incidente.