La marcha ha sido convocada hoy para el próximo 9 de abril, cuando se cumple el quinto aniversario de la caída de Bagdad. Cuando también el comando estadounidense en Irak tiene previsto dirigirse al Congreso en Washington acerca del los progresos en ese país.
"El momento ha llegado para expresar nuestro rechazo y elevar nuestras voces contra el injusto ocupante y el enemigo de las naciones y la humanidad, y contra las horribles masacres cometidas por el ocupante contra nuestra honorable gente", señaló al-Sadr en un comunicado emitido por su oficina en la ciudad santa de Najaf.
En el comunicado, pide a los iraquíes de todos los sectores que vayan a Najaf, sitio de peregrinaciones anuales que atrae a cientos de miles de feligreses chiítas.
Los seguidores de Sadr se enfrentaron a fuerzas iraquíes y estadounidenses en el sur del país y en Bagdad la semana pasada, en los peores combates que Irak ha vivido al menos desde la primera mitad del 2007.
Los principales combates terminaron el domingo, después de que Sadr pidiera a sus seguidores que abandonaran las calles. Pero sus partidarios dijeron que las fuerzas del Gobierno continuaron rodeándolos y acosándolos en los bastiones de Sadr en la capital, Bagdad.
El gobierno, por su parte, dijo hoy que no intentaría bloquear la manifestación, previendo que ésta no fuera violenta.
“El derecho para realizar una demostración pacífica y expresar su opinión está garantizado por la Constitucion, y a nosotros no nos molesta en tanto la demostración sea pacífica”, dijo el portavoz del ministro del Interior, General Abdul-Karim Khalaf a Reuters.
Sadr tiene millones de seguidores, combatientes del Ejército de Mehdi, y tiene la suficiente capacidad para sacar miles de personas a las calles, como lo hizo en Bagdad durante los enfrentamientos la semana pasada. Una marcha en Najaf puede movilizar a gran parte de los chiítas en iraquíes.