"Recomiendo a mi cadena de mando que continuemos el retiro del refuerzo de fuerzas de combate y que, sobre la retirada del último equipo de combate en julio, tomemos un período de 45 días de consolidación y evaluación de la situación", dijo el máximo comandante estadounidense en Irak, General David Petraeus, en su testimonio a un panel del Senado.
El general Petraeus dijo al Congreso que la seguridad iraquí mejoró después de un año del incremento de tropas estadounidenses, pero que aun es frágil, por lo cual sostuvo que en julio, cuando se esperaba que el número de soldados en Irak volviera a sus niveles de antes de la escalada decretada por Bush en enero del año pasado, se abra un periodo de 45 días antes de decidir sobre la posibilidad de una nueva retirada de tropas.
"Este enfoque no proporciona el establecimiento de un calendario para la retirada. Pero, si de la flexibilidad que los que estamos en el terreno necesitamos para preservar las todavía frágiles mejoras en la seguridad que nuestras tropas han luchado tanto para conseguir", declaró el general, que más tarde describió el progreso en Irak como "significativo, pero desigual", así como "frágil y reversible".
Petraeus explicó ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado los resultados del periodo de 15 meses durante el cual se incrementaron los soldados. De los 130.000 que había en enero de 2007 se pasó a 168.000 en septiembre de ese año, cuando la Casa Blanca aceptó la recomendación de Petraeus de iniciar una retirada progresiva de las tropas, siempre y cuando la situación de seguridad lo permitiera.
El general había recomendado la retirada gradual de hasta cinco brigadas, lo que habría permitido que en julio del 2008 hubiera en Irak aproximadamente la misma cifra de soldados estadounidenses que había antes de la escalada.
El general se felicitó también por el hecho de que el ejército iraquí está "lentamente mejorando sus capacidades", y de que el parlamento haya aprobado diversas leyes que van en camino de permitir "la reconciliación y la construcción nacional".
La situación de seguridad y el proceso de reconciliación política en Irak se han convertido en asuntos de debate durante la campaña para la elección presidencial en Estados Unidos, al igual que las propuestas de los candidatos para que se mantenga o se reduzca la presencia militar en Irak.
La pausa que hoy recomendó Petraeus, si se acepta, significará que cuando el Partido Republicano y el Partido Demócrata realicen sus convenciones nacionales en septiembre, habrá en Irak más soldados estadounidenses que los presentes en enero de 2007.