Dos personas con dificultades mentales perpetraron un doble atentado suicida en dos mercados de mascotas de la capital iraquí, en el ataque más mortífero que sufre la ciudad desde el mes de abril pasado.
El número de muertos fue elevado por la policía de Irak a 99, luego de que estallaran casi simultáneamente las bombas que transportaban las dos discapacitadas, una en el mercado de animales de Ghazil, en el centro, mientras que otra, diez minutos antes, en un mercado de aves en el sur de Bagdad.
El mayor general Qassim Moussawi, vocero del Ejército iraquí en Bagdad, indicó que las dos suicidas fueron inmoladas activando las bombas que llevaban mediante teléfonos móviles. "Hemos encontrado los móviles usados para detonarlas", precisó, para luego señalar que ambas eran retrasadas mentales.
Un testigo, quien quiso mantener su condición de anonimato, confirmó ante las cámaras de televisión que la mujer dijo que tenía aves para vender y, cuando se reunió gente a su alrededor para verlas, se produjo la explosión.
Estos atentados, cuya responsabilidad es atribuida a al-Qaeda, son un eslabón de la cadena de hechos violentos que se han sucedido en los días recientes, atenuando la confianza suscitada entre los iraquíes por una mejoría reciente en la seguridad.
Por su parte, el embajador de los Estados Unidos en Irak, Ryan Crocker, dijo que los ataques indicaban que al-Qaeda "ha encontrado un modo diferente y mortífero" para tratar de desestabilizar Irak.