Los fiscales sudafricanos dijeron el viernes que Selebi sería acusado de corrupción, pero no dijeron cuándo.
Se le atribuyen los cargos de haber recibido 170.000 dólares de un criminal convicto. Selebi niega las acusaciones de corrupción o tener vínculos con el crimen organizado.
Elogios al trabajo
En su carta de renuncia, Selebi dijo que daba un paso al costado “según los mejores intereses de Interpol y en respeto de la comunidad mundial de la aplicación de la ley”, aseguraba un comunicada.
Ronald K. Noble, el secretario general de la agencia policial internacional con base en Francia, alabó el trabajo de Selebi con la organización y dijo que las acusaciones de corrupción contra él “no tenían nada que ver con su posición como presidente de Interpol”.
Sin embargo, Noble dijo que “la corrupción es una de las ofensas más serias de las que un oficial puede ser acusado”.
El fiscal general de Sudáfrica alega que Selebi tenía “una relación en general corrupta” con el empresario Glen Agliotti –un narcotraficante convicto que está acusado de estar involucrado en el asesinato en el 2005 del magnate minero Brett Kebble.
Se dice que Selebi es cerca del presidente sudafricano Thabo Mbeki, quien ha resistido los pedidos para que despida a su comisionado de policía.
Dijo que no tomaría ninguna acción hasta que le llevaran evidencia de que Selebi estaba cometiendo un delito. Pero el sábado le extendió a Selebi el permiso de ausencia.
Selebi fue electo presidente de Interpol para un período de cuatro años en 2004.
No está claro aún cuándo los fiscales presentarán cargos contra él.