La iniciativa, anunciada por el presidente George W. Bush el 22 de octubre, propone una partida inmediata de 500 millones de dólares para México como adelanto de un paquete de 1.400 millones de dólares en tres años, y otra de 50 millones para los países centroamericanos.
Los legisladores aun no deciden aprobar el financiamiento, por los interrogantes sobre los alcances y efectividad del plan.
Thomas A. Shannon, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, dijo que la iniciativa beneficiará no sólo a los países recipientes de la ayuda al dotárseles de mejores herramientas para la lucha contra los carteles de la droga, sino que EEUU tiene “una oportunidad sin precedentes de reducir los estragos económicos y humanos en nuestras ciudades”.
Los gobierno de Mexico y centroamericanos “están tomando valerosas acciones para enfrentar a elementos criminales y buscan el apoyo de EEUU para asegurarse un esfuerzo amplio e integrado”.
El demócrata Tom Lantos, presidente del comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, y promotor de la audiencia para analizar los alcances de la iniciativa, expresó su “profunda preocupación” por el hecho de que Bush no haya comunicado al Congreso sus contactos con el presidente mexicano Felipe Calderón para delinear el plan.
Shannon dijo que el gobierno no informó al Congreso debido a que las conversaciones se estuvieron haciendo sobre “un cronograma apretado”, una respuesta que no convenció a Lantos quien le dijo que la impresión que había creado el gobierno con esa actitud era “negativa”.
“Esta administración continúa creyendo que tiene el monopolio de la sabiduría y no debe consultar a nadie”, dijo Lantos.
Indicó que tampoco estaba claro por qué el gobierno pide 500 millones para México y apenas una décima parte para unos seis países centroamericanos, y está separando unos 208 millones de ese monto, o un 40%, para una flota de helicópteros que no dieron los resultados esperados.
Lantos recordó que hace cinco años EEUU entregó 53 helicópteros a México para el mismo tipo de campaña, pero México los devolvió debido a que se encontraban en mal estado y el mantenimiento resultaba oneroso.
También Lantos se preguntó sobre los riesgos de abrir ahora una Iniciativa Mérida para México sin saber exactamente cuales serían los plazos de ejecución, corriéndose el riesgo de que se convierta en “otro Plan Colombia”, sin un final previsto y que ya ha canalizado a ese país unos 5.000 millones de dólares en siete años.