Los tres responsables se estrecharon las manos en el patio de la Alcaldía de Ginebra, donde se realizarán los encuentros, aunque no hicieron ninguna declaración.
Aunque hasta ahora Washington había exigido como condición para asistir a las conversaciones la suspensión por Teherán de su programa nuclear, la presencia del numero tres del departamento de Estado, William Burns, significa un nuevo impulso a la vía diplomática.
"La participación americana es positiva", declaró ayer el ministro iraní de Exteriores, Manuchehr Mottaki. De esta manera, luego de casi 30 años EEUU aceptó sentarse en la mesa con funcionarios de Irán, país con el cual rompió relaciones en 1980, un año después de la Revolución Islámica.
Frente a la negativa de la República islamista de suspender su programa de enriquecimiento de uranio, Solana propuso congelar su programa nuclear en el nivel actual a cambio de no volver a aplicar nuevas sanciones contra Teherán, con el principal objetivo de generar un clima de confianza para poder negociar.
Se espera que Jalili ofrezca una respuesta de su país a una iniciativa presentada por Solana en junio pasado a Teherán sobre un programa de incentivos económicos, políticos y sociales, a cambio de que Irán suspenda el enriquecimiento de uranio.
No obstante, el régimen islámico advirtió que posee el derecho a emplear la energía nuclear con fines pacíficos, tal y como lo estipula el Tratado de No Proliferación. “Occidente debe aceptar nuestras líneas rojas”, reiteró Jameneí esta semana, en referencia a la negativa iraní a suspender el enriquecimiento de uranio.
Aunque subrayó la disposición de su país a negociar con las potencias mundiales “siempre que ninguno amenace a Irán sobre su programa nuclear”. La insistencia en ese punto, también repetida por el propio Ahmadineyad, que esta semana se ha mostrado dispuesto a hablar directamente con EEUU y a que ese país abra una sección de intereses en Teherán.
Las conversaciones se dan a una semana del lanzamiento de ensayo de un misil Shahab 3 por parte de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del régimen islámico iraní, generando alerta en la comunidad internacional.
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