Los tres estadounidenses liberados tras pasar años secuestrados en manos de la
guerrilla izquierdista en la selva de
Colombia llegaron el miércoles a última hora a Texas. Al momento de ser secuestrados, se desempeñaban como contratistas del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Un avión que transportaba a Marc Gonsalves, Keith Stansell y Thomas Howes aterrizó en San Antonio a alrededor de las 23:15 hora local en una base aérea militar. Los tres fueron trasladados en helicóptero a un hospital militar en Fort Sam Houston.
Dos helicópteros arribaron pocos minutos después a Fort Sam Houston, con los rehenes liberados a bordo. Ninguno parecía necesitar asistencia médica y no hubo comentarios a los medios que esperaban la llegada.
Hablando con al cadena televisiva estadounidense CNN cuando los hombres salían del helicóptero, Amanda Howes dijo que su tío se veía bien. "Se lo ve saludable. Parece cansado. Se lo veo como lo recordaba," dijo la mujer.
George Gonsalves, padre de Marc Gonsalves, agregó: "Marc parece estar bastante flaco. Eso sin hablar de que parece estar completamente cansado. Pero está vivo."
La ex candidata presidencial de
Colombia Ingrid Betancourt, los tres estadounidenses, y otros 11 rehenes fueron liberados el miércoles sanos y salvos por el ejército
colombiano tras pasar años en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC).
Los tres estadounidenses trabajaban para el contratista de defensa Northrop Grumman y fueron secuestrados en el 2003, luego de que la avioneta en que viajaban se estrelló en la jungla durante una operación contra el narcotráfico.
Amanda Howes dijo que el regreso de los tres hombres demostraba que "siempre hay esperanza. Siempre hay esperanza para todos."