Una nueva versión sobre la salud de la rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a esta altura símbolo del calvario de los secuestrados en Colombia, comenzó a circular esta mañana en el seno del Elíseo. La ciudadana franco-colombiana Ingrid Betancourt no estaría tan enferma como se pensaba previamemte, sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner, dijo el lunes que su país aún desea que un médico la examine.
"Tenemos la impresión de que no sólo está viva sino que está mejor de lo que se ha dicho. Pero podría equivocarme", dijo Kouchner a la cadena de televisión LCI.
"En todo caso, estamos haciendo todo lo necesario como si tuvieramos que liberarla inmediatamente", agregó el ministro, que supuso que la salud de Betancourt debe haber empeorado.
Francia envió la semana pasada una misión médica a Colombia para tratar de acceder a Betancourt y por lo menos darle atención médica, quien desde el 2002 permanece secuestrada en la selva en manos de las FARC, pero esta guerrilla colombiana aún no ha dado el permiso ni las coordenadas para que eso ocurra.
Kouchner señaló que Francia mantenía su misión en Colombia."No vamos a irnos tras 24 horas (...) Estamos esperando la señal de las FARC", agregó el funcionario.
Anteriormente, Francia había dicho que Betancourt, ex candidata a la presidencia de Colombia, estaba muy enferma y sufría entre otros males de hepatitis. Su hijo señaló que la mujer podría morir en pocos días si no recibía una transfusión de sangre.
Anteayer, la madre de Betancourt, Yolanda Pulecio, dijo poseer información sobre que su hija sufre de amibiasis y no de hepatitis B y leishmaniasis, como se había dejado trascender.