El investigador para México de Amnistía Internacional en Londres Rupert Knox y el director del organismo para España, Esteban Beltrán, cuestionaron que el presidente Felipe Calderón ''aún no haya hecho un pronunciamiento sobre derechos humanos y la importancia que les dará en su gobierno. Queremos un compromiso concreto del Ejecutivo sobre este tema y que se comprometa a llevar a cabo una reforma al sistema de justicia''.
Con el informe 'México, leyes sin justicia: violaciones de derechos humanos e impunidad en el sistema de justicia penal y de seguridad pública', integrantes de AI destacaron que ''las violaciones a los derechos humanos en México son frecuentes por funcionarios; el gobierno no ha logrado una justicia eficaz para todos''.
Beltrán preguntó: ''¿Existe la justicia en México o simplemente hay leyes?'' Frente a él y los demás funcionarios de Amnistía estaban algunos que han padecido injusticia, torturas, violaciones sexuales, abusos, detenciones arbitrarias, fabricación de pruebas, incomunicación, secuestro, negación a contar con un abogado.
Los representantes de Amnistía Internacional dijeron: ''Aquí están ejemplos del vergonzante sistema de justicia. Aquí están algunos de los rostros de la injusticia para que den su testimonio de viva voz''.
Beltrán destacó que en 95 por ciento de los delitos que se cometen en el país, aun cuando la víctima llegue con signos evidentes de tortura, los jueces aceptan la confesión como prueba en uno de cada nueve casos. En 2004 vimos que las pruebas fueron aceptadas sin chistar, a pesar de que habían sido obtenidas bajo tortura, señaló.
''Con asombro hemos visto un sistema de justicia en México en el cual todo mundo es culpable hasta que demuestre lo contrario; al revés de los sistemas de justicia en el mundo, que son inquisitoriales, aquí es acusatorio. El sistema de justicia mexicano es ineficiente. En 2002, 42 por ciento de los detenidos eran inocentes y tardaron años en probarlo. Es asombroso que la Constitución no recoja el principio de inocencia'', añadió.
Una característica ''insólita'' de este sistema en crisis, aseveró Beltrán, ''es que el juez no está presente en las audiencias. No hay juez y cuando está su presencia no es activa. Tampoco hay defensores presentes, firman después. Hay una crisis crónica del sistema de justicia''.
Amnistía demanda compromisos claros al gobierno de Calderón: ''Pedimos su compromiso de que en este sexenio habrá reformas al sistema de justicia, empezando por la Constitución, para que quede plasmado el principio de inocencia; que haya juicios justos; que se protejan los derechos de los acusados y de las víctimas; que se garantice la independencia de jueces; que se acuse sólo ante un juez y en presencia de un abogado defensor para acabar con la tortura como regla''.
Es fundamental ''conocer si al Presidente le van a importar los derechos humanos. No hay señales de ello; nos preocupa la nula mención de estas garantías. No sabemos qué ocurre con el Programa Nacional de Derechos Humanos. Es una vergüenza la desaparición de la fiscalía para movimientos del pasado''.