Las lluvias que cayeron durante la noche volvieron a elevar el martes el nivel de las aguas en zonas inundadas de la capital indonesia, mientras las autoridades advertían sobre el peligro de posibles enfermedades, tras inundaciones que han causado por lo menos 50 muertes.
Las autoridades dijeron que las aguas habían cedido en algunas partes de Yakarta, pero que al menos entre 220.000 y 430.000 personas permanecían en refugios temporales. Las cifras dispares provienen de distintas agencias del gobierno y por el momento no fue posible conciliarlas.
Numerosas personas han regresado a sus casas para retirar el agua pestilente que las anega y secar sus pertenencias.
Buena parte de los doce millones de habitantes todavía carecían de electricidad y agua corriente.
Mientras tanto las lluvias desencadenaron un deslizamiento de tierra en un pueblo a 160 kilómetros al oeste de la capital que mató a seis personas, incluyendo un niño, dijo el jefe de policía de Banten, brigadier general Timur Pradopo.
En la capital, funcionarios médicos dijeron que había escasez de alimentos para bebés, agua potable y medicamentos, y se informó de problemas de salud causados por la falta de higiene, incluyendo enfermedades dermatológicas.
"Ayer se nos acabaron los remedios", dijo Nuraini, un médico militar que supervisa las tareas de auxilio en el distrito central de Yakarta. "La mayoría tiene diarrea y está enferma por haber permanecido tanto tiempo en el agua".
Entre éstos se encontraba Mohammed Syaifudin, de 31 años, quien dijo haber nadado en las aguas de su barrio anegado para conseguir alimentos y remedios para su esposa, hijo y familiares que se habían refugiado en un piso superior de su casa. Las aguas tenían más de dos metros y medio de profundidad.
"Llamé a mis parientes en busca de ayuda, pero sus casas también estaban inundadas", agregó. "Queremos irnos, pero no sabemos dónde ir".
La crecida rebalsó el jueves las banquinas del río que discurre en la ciudad para anegar numerosos barrios, tanto acaudalados como misérrimos.
Las autoridades habían calculado antes que hasta la mitad de la ciudad, que abarca más de 660 kilómetros cuadrados, se había inundado con aguas de hasta 4 metros de profundidad.
El número de las víctimas fatales por el desastre ha aumentado a 50, dijo Rustam Pakaya, del centro de crisis del Ministerio de Salud, y precisó que la mayor parte de los muertes han sido por ahogamiento o electrocución.
Los ambientalistas atribuyen la inundación anual a los desagües taponados, una inadecuada planificación urbana y la deforestación de las colinas al sur de la ciudad, a menudo para permitir la construcción de residencias de lujo.
(AP)