El recién nombrado ministro de Interior, Palaniappan Chidambaram, aseguró a los legisladores que el Gobierno busca un "equilibrio justo" entre los derechos humanos y las exigencias del pueblo de endurecer las leyes tras el atentado de fines de noviembre en Bombay.
"Hemos hecho lo posible por satisfacer sus demandas. Déjennos aprobar estas leyes", instó el ministro.
La controvertida creación de la NIA es una vieja idea que el Gobierno se decidió a implementar finalmente, aunque los Ejecutivos regionales y otras agencias como la Oficina de Inteligencia (IB) o el Ala de Investigación y Análisis (RAW), que se encarga del espionaje en el extranjero, habían ofrecido resistencia.
"Hemos conseguido un equilibrio entre el derecho del Gobierno central y el de los Gobiernos regionales" a intervenir en la investigación de actos de terrorismo, aseveró Chidambaram.
El paquete de enmiendas legales prevé prisión sin cargos de hasta seis meses para sospechosos de terrorismo y la supresión de la libertad bajo fianza para cualquier extranjero acusado de actos terroristas, además de provisiones para congelar las cuentas y los activos de entidades y sujetos sospechosos.
Coincidiendo con la batería de medidas parlamentarias, el gobierno anunció que iba a establecer puestos policiales a lo largo de sus largas costas para reforzar la vigilancia maritima.
El ministro Chidambaram dijo que las nuevas medidas se hicieron teniendo en consideración los temores de los defensores de las libertades civiles y prometió combatir el terrorismo "sin ignorar los derechos humanos fundamentales".