La India reconoció un tiroteo con intervención de sus fuerzas de seguridad en la frontera con Pakistán para impedir un nuevo intento de infiltración insurgente, informó una fuente oficial.
El tiroteo ocurrió en el sector de Kanachak, en la región india de Jammu y Cachemira, y lo comenzaron las fuerzas indias de frontera (BSF) tras notar movimientos sospechosos en la zona, dijo una fuente de las BSF.
"No estamos seguros de si el fuego que vino desde Pakistán procedió de los Rangers paquistaníes o de un grupo de insurgentes que intentaba infiltrarse en la parte india", indicó la fuente.
La niebla dificultó la visibilidad durante el tiroteo, pero ya de día las fuerzas fronterizas indias descubrieron que "había sido cortado en dos puntos" el alambrado electrificado tendido por la India para impedir infiltraciones de grupos insurgentes desde Pakistán.
"Los insurgentes estaban aprovechándose de la densa niebla en la frontera internacional", dijo la fuente de las fuerzas de seguridad.
La India había denunciado el sábado el lanzamiento de siete proyectiles supuestamente procedentes del territorio paquistaní sobre la región de Punjab, aunque no se produjeron víctimas mortales.
La India teme que los ataques sean obra de insurgentes talibanes paquistaníes, quienes en el pasado lograron perpetrar acciones en localidades próximas a la frontera de estos dos países, tradicionales rivales del sur de Asia.
En los últimos dos años, la India retiró 30.000 soldados de la región de Cachemira --cuya soberanía y territorio se disputa con Pakistán-- alegando que los ataques de los insurgentes decrecieron tras dos décadas de lucha armada.
El Ministro indio de Defensa, A.K. Antony, visitará la parte india de Cachemira el martes, para estudiar la situación de seguridad tras las últimas escaramuzas y un ataque insurgente registrado la semana pasada en la capital de verano, Srinagar.