Comandos indios descendieron hoy desde helicópteros hasta el tejado del centro hebreo del Nariman House,en Bombay, donde al menos tres terroristas mantienen como rehenes al menos a 10 israelíes. Las imágenes de la operación de rescate eran mostradas por las televisiones indias.
El centro judío era uno de los tres focos de la capital comercial de India donde las fuerzas locales batallaban para expulsar a milicianos, más de 24 horas después de que los atacantes fuertemente armados dieron muerte al menos a 119 personas en una serie de ataques coordinados.
Un testigo dijo que las fuerzas de seguridad dispararon contra el edificio, aparentemente para cubrir el descenso de los comandos, mientras los soldados bajaban por cuerdas desde el helicóptero.
Se trata de comandos de élite de las fuerzas gubernamentales, que llevan horas intentando rescatar a las personas que permanecen atrapadas o refugiadas en los edificios tomados por los terroristas.
La policía dijo que los milicianos aún están escondidos en el Hotel Taj Mahal y el cercano Hotel Oberoi-Trident junto con un número desconocido de rehenes.
El primer ministro de India, Manmohan Singh, culpó de los ataques a grupos milicianos con sedes en países vecinos, lo que significa una alusión a Pakistán, generando la posibilidad de tensiones renovadas entre las naciones rivales que cuentan con armas nucleares.
Singh adivirtió de "un costo" si esas naciones no toman acciones para evitar que su territorio sea usado para lanzar ataques semejantes.
Los ataques comenzaron sobre las 22.00 del miércoles 14:OO hs de Buenos Aires, cuando una veintena de jóvenes con armas automáticas y granadas llegaron hasta la orilla de Bombay en una lancha y ahi comenzó la pesadilla.
El grupo tomó un vehículo por la fuerza y desde el mismo empezó a disparar con armas automárticas a los transeúntes en la calle, en una estación de tren, en hospitales, en un famoso restaurante y en los hoteles Taj Mahal y Oberoi-Trident, llenos de turistas y empresarios.
Los sobrevivientes contaron historias terribles de sus encuentros con los agresores. "Disparaban a gente en el pasillo", explicó la actriz australiana Brooke Satchwell, que salvó su vida escondiéndose en el baño. "Luego corrí escaleras abajo y había un par de cadáveres. Era el caos".
La policía dijo que al menos siete de los atacantes murieron y que nueve sospechosos están bajo custodia. Las fuerzas de seguridad también informaron de que 12 efectivos policiales habían muerto, incluyendo a Hemant Karkare, jefe del escuadrón antiterrorista en Bombay.
A su vez, al menos seis extranjeros, entre ellos un australiano, un británico, un italiano y un japonés, están entre los fallecidos. Decenas más están atrapados en medio de los enfrentamientos o son mantenidos como rehenes.
Más de 300 personas han resultado heridas.
Los comandos gubernamentales se enfrentaron el jueves a los milicianos, a menudo cuarto por cuarto, en ambos hoteles para rescatar a gente atrapada, dijo la polic!a.
Grandes llamaradas salían de los edificios y se escucharon fuertes explosiones durante los enfrentamientos.
Bombay, una ciudad de casi 18 millones de habitantes que representa el centro neurálgico de la pujante economía india y que alberga a la industria fílmica de 'Bollywood', estuvo virtualmente cerrada el jueves mientras se desarrollaban las batallas