India está convencida de que los terroristas que asesinaron a mas de un centenar de personas vienen de fuera o al menos tienen "conexiones con el exterior". Así lo afirmó el primer ministro indio, Manmohan Singh, que se dirigió por televisión a sus ciudadanos para informar de la situación tras la oleada de atentados.
"Es evidente que el grupo que llevó a cabo los ataques, con base fuera del país, vino con la única intención de crear el caos en la capital comercial del país. Los ataques, bien planeados y orquestados, probablemente con conexiones externas, tenían la intención de crear una sensación de terror al elegir objetivos de perfil alto", dijo el primer ministro.
Por ello, anunció que su Gobierno va a intentar "atajar el uso que hacen los terroristas" de los países vecinos para lanzar ataques contra India. Sin mencionarlo, Singh estaba apuntando el dedo hacia el vecino Paquistán, con quien tiene conflictos abiertos, como el fronterizo de Cachemira, que ha originado ya violencia y atentados. Hoy, quedó suspendido un encuentro entre los ministros de Interior de ambos países.
Con esta declaración, el primer ministro niega implícitamente credibilidad al grupo integrista islámico Deccan Muyaidín, una organización desconocida que toma su nombre de una meseta del sur de la India y que anoche reivindicó los atentados en un mensaje remitido a varios medios de comunicación.
"Restringiremos la entrada de personas sospechosas en el país", dijo Singh, que también aprovechó para condenar los atentados y expresar sus condolencias a las familias de las víctimas. Aunque alabó el "coraje" de la Policía, prometió reformar las fuerzas de seguridad con la creación de una Agencia Federal de Investigación, una propuesta que ha cobrado fuerza durante los últimos meses.
La India sufrió este año varios atentados con bombas en distintas ciudades.