La moción del gobierno recibió 275 votos con 256 en contra, al tiempo que diez se abstuvieron, según aseguró el vocero Somnath Chatterjee, horas después de que se levantara el debate, entre acusaciones por compras de votos.
El gobierno indio se había sometido a la votación en el Parlamento tras perder el apoyo de sus aliados del bloque comunista.
La votación estuvo precedida de una turbulenta sesión extraordinaria que tuvo que interrumpirse en dos ocasiones.
La crisis de gobierno más grave desde 2004 se desató por un acuerdo previsto con Estados Unidos, que estipula una cooperación en el ámbito nuclear civil.
La coalición socialista UPA (Alianza Unida de Progreso), encabezada por Sonia Gandhi y su Partido del Congreso, buscó aliados incluso entre las filas de la oposición comunista y de los conservadores en un intento de superar esta votación.
Si el gobierno hubiese perdido la votación, India habría enfrentado elecciones anticipadas, poniendo en duda la permanencia del acuerdo nuclear.
Hubo una breve confusión sobre el proceso del escrutinio en el Parlamento. La mayoría era por medio electrónico, pero alrededor de 50 votos fueron emitidos en papel, lo que retrasó el recuento.
Al menos cuatro parlamentarios estaban demasiado enfermos para votar de la cámara de 543 asientos, pero aún no está claro por qué tantos legisladores votaron en papel.
Había celebraciones en Delhi, con simpatizantes de congresistas bailando y coreando, aplaudiendo y hacienda estallar cohetes en frente de la casa del líder del partido Sonia Gandhi.
El primer ministro Manmohan Singh dio las gracias a los parlamentarios por “una victoria tan convincente”.
“Esto enviará un mensaje a todo el mundo (…) India está preparada para tomar su lugar legítimo en el trato de las naciones”, dijo a periodistas.