El Congreso hondureño pidió a la OEA que retire de su país una misión que observará la consulta popular que el Presidente Manuel Zelaya realizará el 28 de junio para reformar la Constitución. Esta compulsa fue declarada ilegal por los tribunales.
"Expresamos al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, nuestra profunda indignación por enviar esa misión al país", dijo el Presidente de la legislatura, el liberal Roberto Micheletti.
"Le solicitamos el retiro inmediato de esa misión del organismo continental", añadió.
Micheletti dijo que envió la nota a Insulza y le dio lectura en el pleno de la legislatura, lo que fue aplaudido por los 128 diputados de los cinco partidos políticos que integran el Congreso.
También exhortó al Tribunal Supremo Electoral a "desconocer las actuaciones de la OEA por considerarlas impertinentes en este momento".
La misión de tres observadores de la OEA llegó el domingo a Tegucigalpa encabezada por el uruguayo Raúl Alconeda.
La reacción de Micheletti se produjo luego que el viernes la Corte Suprema ordenó a las fuerzas armadas y a la policía no acatar una disposición presidencial de apoyar la consulta del 28 de junio.
La posición es respaldada además por la Fiscalía General, el Comisionado de Derechos Humanos, la Procuraduría General y numerosas organizaciones religiosas, económicas, sociales y políticas, que realizaron multitudinarias protestas callejeras en la última semana en Tegucigalpa y el resto del país.
Esos grupos denunciaron públicamente que Zelaya pretende convocar una Constituyente con el fin de terminar con el sistema democrático imperante en Honduras.
Zelaya, que concluye su gestión de cuatro años en enero, es un rico hacendado que hace un año se definió ideológicamente de izquierda, luego de declararse amigo de sus colegas Fidel Castro de Cuba y Hugo Chávez de Venezuela.
La actual Constitución especifica que ningún poder estatal ni la ciudadanía o una Constituyente puede reformar siete de sus 379 artículos vinculados a la forma de gobierno representativo y democrático, la soberanía del territorio nacional, el periodo presidencial de cuatro años y la reelección del mandatario, no permitida en este país.
Desde su independencia en 1821, Honduras tuvo 14 constituciones, y la actual es la que duró más tiempo: 27 años.