El Congreso de Honduras aprobó una amnistía que beneficia al depuesto presidente Manuel Zelaya que, junto a un fallo de la justicia que absolvió a militares que participaron en el golpe de Estado, buscaba bajar la tensión horas antes de la asunción del nuevo Gobierno a cargo de Porfirio Lobo.
La amnistía aprobada por el Congreso unicameral, dominado por diputados oficialistas, está dirigida a absolver a Zelaya de delitos políticos, como la supuesta violación de la Constitución por buscar realizar una consulta popular que habría allanado el camino a la reelección.
La amnistía también beneficia a funcionarios que cometieron delitos políticos y que estuvieron involucrados en el golpe de Estado contra Zelaya el 28 de junio.
Pero la medida, que entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial, no incluye otros cargos contra Zelaya, como una supuesta corrupción, malversación de fondos públicos y enriquecimiento ilícito.
Horas antes del aval de la amnistía, un juez absolvió de abuso de autoridad y violentar los derechos humanos de Zelaya a los más altos jefes militares del país que lo expatriaron tras el golpe de Estado.
Zelaya, quien el miércoles dejará su refugio de meses en la embajada de Brasil en Tegucigalpa y viajará a República Dominicana, dijo que espera regresar a su país dentro de un proceso de reconciliación tras el golpe.