La retirada de Hillary Clinton es cuestión de días, dijo el encuestador John Zogby, en un artículo que apareció este miércoles en la página web de la BBC.
"Creo sinceramente que encontrará una forma de dejar la carrera (por la Casa Blanca) antes de las próximas primarias para no dañar su futuro y que no la acusen de dañar a (Barack) Obama y sus posibilidades en una elección general", indica Zogby a la cadena británica.
Zogby señala que los motivos que le llevan a pensar que Clinton se retirará de escena son que no tiene probabilidades matemáticas de ganar, su campaña está prácticamente sin dinero y le resultará difícil recaudar fondos tras los resultados de ayer en Carolina del Norte e Indiana.
El encuestador añade que la pasada noche no ocurrió nada para alimentar las esperanzas de Clinton y su continuidad simplemente proyectaría la imagen de que quiere dañar a Obama.
La senadora demócrata por Nueva York también afronta el problema, según Zogby, de no tener un liderazgo sólido de cara a las elecciones presidenciales del 4 de noviembre, debido a la percepción negativa de ella que se refleja en los sondeos.
"No tengo pruebas de que tirará la toalla o cuándo la tirará. Es una Clinton y los Clinton no tienen la palabra 'perder' en su vocabulario", admite Zogby en su artículo, en el que explica que los argumentos sobre su posible retirada son los que esgrimen tanto los partidarios de la ex primera dama como de Obama.
Zogby pronostica que en las próximas 48 horas unos 30 "superdelegados" (líderes del Partido Demócrata y funcionarios electos) darán su respaldo a Obama, lo que debería ayudar a reforzar el empuje del senador por Illinois.
El senador afroamericano señaló ayer que está a sólo 200 delegados de hacerse con la candidatura presidencial demócrata.
Obama logró este martes la victoria en Carolina del Norte, donde venció por 14 puntos porcentuales y quedó prácticamente empatado con Clinton en Indiana, donde la senadora obtuvo un pírrico triunfo de dos puntos.
No abandona
Hillary se niega a darse por vencida. Al menos eso es lo que reiteró el martes psado, cuando reemplazó a último momento a su hija, Chelsea, en un acto en el campus universitario de Sheperdstown, Virginia Occidental. De este modo, quiso disipar las especulaciones en el mismo estado donde, el martes 13, se celebrarán las próximas primarias demócratas.
"Continuaré en la carrera hasta que haya un nominado", dijo a sus seguidores, después de afirmar que estaba "emocionada" por haber ganado en Indiana, donde las encuestas anticipaban a Obama como ganador hasta mediados de abril.
"Necesito su ayuda -imploró-. La semana próxima será una de las internas más importantes de la campaña."
Se tratará para ella, en verdad, de un desafío complejísimo, casi imposible. El senador de Illinois cuenta con 1840 delegados, mientras que Clinton lo sigue con 1688, cuando se requieren 2025 para alcanzar la nominación.
En las seis primarias que restan se definirán 217 delegados, en tanto que otros 270 "superdelegados" no definieron aún a quién apoyarán. Sobre ellos se centró, desde ayer, la presión.