Las agencias de Inteligencia de EEUU y Canadá están advirtiendo sobre señales en aumento que indicarían que Hezbalá está por realizar un ataque terrorista contra “blancos judíos”, en algún lugar fuera de Oriente Medio.
Los funcionarios de inteligencia señalaron a ABC News que el grupo ha activado presuntas “células dormidas” en Canadá, así como también espías clave fueron seguidos moviéndose fuera de la base del grupo en Líbano, hacia Canadá, Europa y África.
Los funcionarios aseguran que Hezbalá está buscando venganza por el asesinato en febrero pasado del comandante militar de la milicia libanesa, Imad Mugniyah, muerto por un auto con bomba en Damasco, Siria.
Los líderes del grupo echaron la culpa a Israel, una acusación negada por los funcionarios israelíes.
No hay información creíble sobre un objetivo específico, de acuerdo con los funcionarios.
Presuntos espías de Hezbalá han llevado a cabo recientemente una vigilancia sobre la embajada israelí en Ottawa, Canadá y en varias sinagogas en Toronto, de acuerdo con los funcionarios.
Latinoamérica está también considerada como un blanco posible por funcionarios que siguen el planeamiento de Hezbalá.
Un alto funcionario norteamericano de contra-terrorismo dijo a ABC News, “Hay preocupaciones de que Hezbalá podría estar listo para hacer algo en esas líneas”.
Tres agencias de orden público norteamericanas afirman que han sido informadas sobre los acontecimientos por las agencias de inteligencia.
Un vocero del Servicio de Inteligencia y Seguridad de Canadá asegura que la agencia no comenta sobre la existencia de operaciones de inteligencia en curso.
Canadá está en alerta
Las alarmas fueron primero encendidas en Canadá, donde tanto como 20 presuntos miembros de Hezbalá han estado bajo vigilancia luego que cuatro supuestas “células dormidas” fueron activadas, incluyendo una conocida como “Rashedan”, según dijeron funcionarios de inteligencia a ABC News. Los miembros también recibieron instrucciones de enviar a sus familiares de regreso a Líbano, de acuerdo con los funcionarios.
También ellos reportaron que un conocido experto de armas de Hezbalá fue seguido hasta Canadá, donde fue visto en un campo de tiro en el sur de Toronto, cerca de la frontera con EEUU.
Funcionarios de inteligencia afirmaron que las últimas actividades de Hezbalá estaban siendo coordinadas con la ayuda de la Guardia Revolucionaria iraní.
“Hezbalá no llevaría a cabo un ataque en occidente, o donde su ataque vaya a ocurrir, sin la aprobación de Teherán”, dijo Baer, un ex oficial de inteligencia de la CIA.
Baer afirma que sus contactos de Hezbalá le dijeron que un ataque contra EEUU era improbable porque Irán y la milicia libanesa no querían dar a Bush la excusa para atacar.