Claudio Graciano, al frente de la UNIFIL, había entregado a las fuerzas a su mando un plan de contingencia, el cual se aplicaría en caso de que un artefacto de la Fuerza Aérea Israelí fuese derribado en Líbano, según informó el diario local al-Akhbar el martes.
El reporte apareció en medio de temores de que los aviones israelíes serían tenidos como objetivos en el sur de Líbano.
De acuerdo con el diario libanés, en el caso de que un avión de Israel sea derribado, las tropas de la UNIFIL deben enfocarse en alcanzar al piloto primero, y si el piloto es capturado por militantes armados, deben rescatarlo. El plan estipula, sin embargo, que si el piloto es capturado por el ejército libanés, no se puede hacer nada.
El informe de Al-Akhbar estuvo arriba de todos los titulares en la estación de televisión de Hezbalá, Al-Manar, el martes, donde los voceros de la milicia criticaron severamente a la fuerza de mantenimiento de paz de la ONU.
La UNIFIL negó el reporte de Al-Akhbar, pero presentó un comunicado en el que afirmó que estaba comprometida a la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, la cual obligue a la fuerza de la ONU a hacer todo lo que tiene a su alcance para salvar las vidas de los soldados extranjeros que terminan dentro de Líbano. El comunicado añadió que la UNIFIL también se compromete a regresar a todo soldado extranjero que entre a Líbano al ejército libanés.
La resolución 1701 efectivamente puso fin a la Guerra de 34 días entre Israel y Hezbalá en 2006 al establecer pautas para ambas partes, y la fuerza de la ONU, para observar.
La semana pasada, el nuevo gobierno de Líbano completó sus pautas, las que estipulan que Hezbalá tiene el derecho a combatir contra Israel para “recuperar la tierra ocupada por Israel”.
Mientras las fuerzas dentro de la coalición del primer ministro libanés Fuad Siniora demandaban que la acción para liberar los territorios ocupados sea llevada a cabo “bajo la égida del Estado”, ahora las pautas del gobierno establecen que Hezbalá tiene lo que esencialmente es un derecho independiente a tomar acciones.
“Líbano, su ejército, su pueblo y su resistencia [Hezbalá] tienen el derecho a tomar acciones para liberar territorios que han permanecidos ocupados en las Granjas de Shaba, las colinas de la villa de Shuba y la porción norte de la villa de Ghajar, con todos los medios legítimos posibles, y de resistir la agresión israelí”.