Omar Suleimán, el negociador de Egipto, mantendrá hoy una reunión de trabajo con la delegación de Hamás en la que evaluarán las exigencias israelíes para declarar un alto el fuego. En la delegación palestina se observa un creciente pesimismo sobre los resultados de las negociaciones con Israel, dijeron a Efe fuentes del grupo en El Cairo.
"Todavía existen grandes diferencias entre Hamás e Israel acerca de una posible tregua", destacó en declaraciones a Efe un miembro de la delegación de Hamás, un consejero de Ismael Haniye que pidió el anonimato.
Los términos del acuerdo según Hamás
"Hamás se mantendrá firme en sus exigencias relativas a la liberación del soldado israelí Gilad Shalit" pedida por Israel, añadió.
Como contrapartida por liberar a Shalit, en poder de milicias palestinas desde el 25 de junio de 2006, Hamás exige la liberación de un millar de los 11.000 presos palestinos en cárceles israelíes.
Las conversaciones se mantendrán un día después de que el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, condicionara el acuerdo con Hamás a la liberación del soldado israelí.
La delegación de Hamás, que llegó anoche a Egipto, se reunirá con varios líderes del movimiento en el exilio, capitaneados por el número dos del buró político del grupo, Musa abú Marzuk.
La propuesta egipcia
Todos ellos examinarán con los negociadores egipcios las condiciones de una posible tregua de seis meses entre Hamás e Israel que fue propuesta por Egipto el mes pasado y que ya había sido aceptada por casi todas las milicias palestinas, antes de conocerse la exigencia israelí de incluir el caso de Shalit.
La propuesta consiste en que Israel detenga sus operaciones militares en Gaza y levante su cerco económico a cambio de que los grupos armados palestinos pongan fin al lanzamiento de cohetes desde su territorio contra las localidades israelíes vecinas.
La tregua se aplicaría primero en la franja de Gaza y luego en Cisjordania.
Israel se ha negado hasta ahora a negociar directamente con Hamás -al que considera un grupo "terrorista"-, aunque ha admitido que Egipto haga la labor de mediador entre el Estado hebreo y el movimiento fundamentalista.