Siete cohetes impactaron en la ciudad de Sderot, al sur de Israel, pero no se registraron víctimas, dijo el Ejército.
Ataques anteriores, que se dieron en un brote de enfrentamientos a través de la frontera que ya lleva casi dos semanas, dejaron dos israelíes muertos. Uno de ellos es un motociclista que fue impactado el domingo.
Israel respondió con ataques aéreos que dejaron más de 40 palestinos muertos, la mayoría combatientes. Pero el fracaso en poner fin a las descargas de cohetes llevó al Estado judío a hablar de una acción más dura. "Pienso que las medidas son efectivas pero no suficientes, y tenemos una gran batería de algunas otros pasos que esperamos poder tomar," le dijo a Reuters el ministro de Seguridad Interna Avi Dichter, durante una visita a Sderot. El funcionario no dio más detalles.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo el domingo que se combatiría a Hamás "sin limitaciones."
Pero después que una comisión de investigación lo culpara por su manejo de la costosa guerra del Líbano del año pasado, Olmert se resiste a los pedidos de la derecha de un gran ataque terrestre a los bastiones de Hamás en la Franja de Gaza.
Abbas, quien en noviembre acordó con Olmert una tregua en Gaza que ya no está activa, ha intentado persuadir al ala armada de Hamás y a otros militantes de volver mantener el alto el fuego.
Hamás desairó el domingo al líder de Fatah. El movimiento islámico indicó que Israel debe acordar una exhaustiva tregua en Gaza y la ocupada Cisjordania. El Estado judío dice que continuará con las redadas en Cisjordania contra militantes.
Desafíos para Abbas
Las dificultades de Abbas reflejan sus desafíos más profundos en sostener un acuerdo para compartir el poder con Hamás, grupo rechazado por las potencias occidentales ante su negativa de alcanzar la paz con Israel.
"Nuestros ataques contra el enemigo continuarán, y perseguiremos a los soldados de la ocupación y colonos de cada pulgada de Palestina," dijo Hamas en un comunicado en que se adjudicó el ataque del lunes. El movimiento se refiere a los territorios de Gaza, Cisjordania e Israel como Palestina.
La última ronda de violencia israelí palestina surgió al tiempo que hombres armados de Hamas y la facción más moderada de Abbas, Fatah, intercambiaron disparos en las calles de Gaza. Desde entonces la lucha interna ha disminuido.
Israel abandonó Gaza en el 2005, en lo que llamó un posible estímulo para las conversaciones de paz. Desde entonces, la llegada de Hamás al poder y los reveses en la guerra de julio y agosto contra la guerrilla libanesas de Hezbalá, avivaron la insatisfacción israelí con el gobierno de Olmert.
Se esperaba que el lunes el ministro de Defensa, Amir Peretz, fuera elegido en una votación interna para encabezar el Partido Laborista, de centroizquierda.
Ello podría socavar la coalición de Olmert.