El primer intento de Abdula Gül por conseguir la presidencia, en abril, se vio bloqueado por la élite secular, que incluye a generales del Ejército, lo que desató una crisis política y finalmente motivó una convocatoria a elecciones parlamentarias anticipadas.
Con su victoria definitiva de este martes, Gül se convierte en el primer presidente islamista de Turquía, pese a la oposición del Ejército, que ayer advirtió que la elección de un islamista ponía en peligro el sistema secular turco.
Gül consiguió el apoyo de 339 diputados de los 448 que acudieron al Parlamento de Ankara, de un total de 550. En esta tercera ronda de votaciones le bastaba con obtener mayoría simple (276 votos), después de que en las dos rondas previas no pudiera lograr la elección al necesitar mayoría cualificada de dos tercios (367 votos). El pasado lunes, Gül se quedó a 26 apoyos de ser nombrado Presidente, mientras que cuatro días después le faltaron 30.
La principal incógnita en estos momentos se centra en las futuras relaciones entre Gül como jefe de Estado y el Ejército, que se ha opuesto a su nombramiento al considerar que pone en peligro el sistema laico creado por Mustafá Kemal Atatürk en 1923.