Estados Unidos planea traer de regreso a casa otros 8.000 soldados desde Irak en febrero, así como expandir su presencia militar en Afhanistán, según declaraciones de un discurso del presidente George W. Bush difundidas ayer por medios locales.
La reducción de las fuerzas en Iral fue recomendada por el general David Petraeus, jefe de los militares norteamericanos en Irak, debido a la disminución de la violencia en Irak durante los últimos meses, según un discurso que Bush realizará hoy martes en la National Defense University en Washington, según un despacho de la agencia DPA.
"Aunque el enemigo en Irak aún es peligroso, hemos tomado la ofensiva, y las fuerzas iraquíes son cada vez más capaces de encabezar y ganar la lucha", señaló Bush.
El presidente argumentó que Irak está en mejor posición en casi cualquier aspecto. Dijo que la violencia está en su punto más bajo desde la primavera del 2004, que "la vida normal está regresando a sus comunidades en todo el país" y la reconciliación política está avanzando.
La reducción de tropas en Irak permitirá a un batallón de la Marina norteamericana dirigirse a Afganistán en noviembre en vez de Irak. Otras brigada del Ejército irá a Afganistán en enero, dice el texto.
A principios del verano (boreal), los militares norteamericanos redujeron el servicio de tropas en Irak de 15 a 12 meses, tras un envío adicional de 20.000 soldados.
No está claro si Bush planea retirar más tropas antes de dejar la Casa Blanca en enero. Bush prometió reducir la presencia militar según la política de "regreso con éxito".