Un residente británico preso en la base estadounidense de Guantánamo, al este de Cuba, ganó un proceso en el Tribunal Superior de Londres que dictaminó que Gran Bretaña debe desclasificar información que indica que su testimonio fue obtenido bajo tortura.
Binyam Mohamed, un etíope de 30 años que es residente británico, podría ser sometido a un proceso militar en la cárcel estadounidense de Guantánamo, y posiblemente ser condenado a la pena de muerte, si es hallado culpable de terrorismo, indicó su equipo legal.
El hombre, que fue arrestado en el 2002 en Pakistán y entregado a las autoridades estadounidenses, recurrió en mayo pasado a los tribunales para exigir al Gobierno británico que desclasifique documentos que confirman que las pruebas contra él fueron obtenidas bajo tortura.
El Tribunal dictaminó que el gobierno británico debe "revelar en secreto" a los representantes legales de Mohamed información relativa al preso, que consideraron "fundamental" para su defensa.
El equipo legal afirma también que Mohamed, que llegó al Reino Unido en 1994 como solicitante de asilo, fue víctima de una detención y entrega extrajudicial a países terceros