Cinco argelinos deberán ser liberados tras permanecer cerca de siete años en la prisión estadounidense de Bahía de Guantánamo, en Cuba, según decidió el jueves una corte federal, en un duro revés para el Gobierno del presidente George W. Bush.
El juez del distrito estadounidense Richard Leon presidió el primer juicio tras un mandato histórico del Tribunal Supremo en junio, que otorgaba a los prisioneros de Guantánamo el derecho legal para apelar su cautiverio continuo.
Precisamente, uno de los beneficiados por el fallo es Lakhdar Boumediene, cuyo caso ante la Corte obtuvo para los presos de Guantánamo el derecho de apelar su detención.
Los detenidos escucharon por vía telefónica el veredicto, en que Leon explicaba que el Gobierno estadounidense no logró probar que los cinco detenidos, quienes estuvieron viviendo en Bosnia, planeaban viajar a Afganistán para combatir contra las fuerzas estadounidenses.
Leon también ordenó al gobierno estadounidense que tome todos los pasos diplomáticos necesarios para facilitar su liberación "inmediatamente".
Actualmente hay cerca de 255 detenidos en Guantánamo, prisión que fue abierta en 2002 para sospechosos de terrorismo, capturados tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos desarrollados por militantes de Al Qaeda.
Muchos han permanecido allí por años sin una acusación formal, mientras que otros se han quejado de abusos.
Los argelinos fueron capturados por autoridades bosnias en octubre de 2001 y en enero de 2002 fueron enviados a Guantánamo, donde han sido mantenidos como "combatientes enemigos" sin ser acusados.