Un tribunal federal de apelación de Estados Unidos bloqueó temporalmente la orden del juez de distrito Ricardo Urbina de poner en libertad en territorio estadounidense a 17 musulmanes de la minoría china uigur detenidos en Guantánamo.
La decisión del tribunal responde a una moción urgente interpuesta por la Administración del Presidente George Bush que pide la suspensión inmediata del cumplimiento de la orden del magistrado Urbina para poder preparar un recurso.
El grupo de musulmanes chinos esperaba su puesta en libertad desde el 2004. Aunque el Pentágono ya no los considera "combatientes enemigos", permanecen retenidos en Guantánamo porque Estados Unidos fue incapaz de encontrar un país que los acoja. El pasado martes, Urbina decretó su puesta en libertad alegando que no existen pruebas de que los retenidos fueran "combatientes enemigos" o supusieran un riesgo para Estados Unidos.
El dictamen supuso un revés para la Casa Blanca, que había argumentado que los jueces federales no tienen autoridad para ordenar liberaciones en Estados Unidos de detenidos en Guantánamo. El Departamento de Justicia pidió una suspensión urgente del cumplimiento de la sentencia por considerarla un peligroso "precedente para otros presos de Guatánamo, incluidos los enemigos de Estados Unidos sospechosos de planificar los ataques del 11-S", según aseguró la portavoz Dana Perino.