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EEUU anunció la transferencia de seis prisioneros de la prisión de Guantánamo de regreso a sus países de origen, incluyendo a un tunecino que, según sus abogados, podría ser sometido a abusos y torturas en su país a causa de sus actividades políticas no violentas.
Con la transferencia de cuatro hombres a Yemen y dos a Túnez, el ejército de los EEUU dice que ahora mantiene a aproximadamente 375 hombres en su base en el sudeste Cuba bajo sospecha de terrorismo o de vinculación con Al-Qaeda o el Talibán.
Washington no reveló los nombres de los prisioneros, pero abogados y grupos de derechos humanos identificaron a uno como Abdullah bin Omar, un tunecino de 50 años que ha sido aprisionado sin cargos desde agosto de 2002.
El abogado Zachary Katznelson, de la organización británica de Derechos Humanos 'Reprieve", advirtió que Bin Omar se enfrenta a un "grave riesgo" de abusos y torturas en Túnez por sus vínculos con Ennahdaha, un partido político islámico no violento y moderado. "Deseo y rezo para que Túnez haga lo correcto, pero no sé si puedo fiarme en este caso", declaró Katznelson desde Londres. "Estamos realmente preocupados por Bin Omar", prosiguió.
Según el abogado, 'Reprieve" intentó sin éxito persuadir a EEUU para que detenga o retrase la repatriación de Bin Omar, después de que su familia advirtiera que había sido procesado en ausencia y condenado a 23 años de prisión por su pertenencia a un grupo político ilegal.
Un portavoz militar estadounidense, comodoro Jeffrey Gordon, aseguró que ninguno de los prisioneros de Guantánamo ha sido repatriado sin antes recibir "garantías creíbes" por parte de sus Gobiernos de que serían tratados humanamente.
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