El ex presidente de la Reserva Federal estadounidense Alan Greenspan provocó una fuerte polémica con la edición de sus memorias al asegurar que "la guerra en Irak es en buena parte acerca del petróleo".
En su libro 'The Age of Turbulence: Adventures in a New World' ('La época de las turbulencias: aventuras en un nuevo mundo'), que se lanza hoy, Greenspan asegura: "Después de tantos años expresándome en el idioma de la Fed, un testimonio cuidadosamente calibrado ante el Congreso, finalmente puedo usar mi propia voz".
En el texto acusa al presidente George W. Bush de abandonar los principios económicos de su Partido Republicano. "Me entristece que sea políticamente inconveniente reconocer lo que todos saben, que la guerra en Irak es en buena parte acerca del petróleo", escribe Greenspan.
El hombre apodado "El Oráculo" narra su versión de la historia de cerca de dos décadas a la cabeza de una de las instituciones financieras más poderosas del mundo, sin ahorrarse ataques al gobierno de Bush.
Pero el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, aunque mostró su "respeto" por Greenspan, rechazó ayer que haya sido la sed de petróleo la causa de la invasión a Irak dirigida por Washington en marzo de 2003, que consiguió deponer al gobierno de Saddam Hussein.
Greenspan, con toda una vida como republicano, escribe que le sugirió a la Casa Blanca vetar algunas leyes para bajar el gasto “fuera de control”, cuando aún el partido dominaba en el Congreso. Según el diario “The Wall Street Journal”, aseguró que al no haberlo hecho, Bush cometió un error mayúsculo.
Los republicanos en el Congreso, escribe “El oráculo”, cambiaron principios por poder. “Al final terminaron sin nada; merecían perder en las elecciones legislativas de 2006, que llevaron a los demócratas a tomar el control en ambas cámaras del Congreso.